Off topic

10 años de la muerte de Marlon Brando

TADJIKISTAN - CIRCA 2001 : stamp printed in Tadjikistan shows ac

Hoy 1 de Julio se cumplen 10 años de la muerte de Marlon Brando, uno de los actores más extraordinarios de la historia del cine y con un hueco propio en el universo cinematográfico gracias a un talento interpretativo descomunal y una valentía que le hacía aceptar cualquier papel, por difícil y polémico que fuese, si le parecía con la suficiente calidad.

Ganador de dos Oscar por La Ley del silencio en 1954 y El Padrino en 1972, Marlon Brando fue el actor más revolucionario de su generación y de las posteriores. Hizo famosos el método Stanislavski mediante el cual un actor no interpretaba un papel sino que lo sentía como propio. Dejaba de interpretar un personaje para vivirlo. Su influencia es tan grande que actores posteriores siguieron su ejemplo y lo reconocían como una especie de guía y padre espiritual. Actores como Robert de Niro, Al Pacino o Paul Newman deben mucho a Brando en su manera de encarar su carrera.

Como otros grandes genios interpretativos, y de otros ámbitos profesionales, Brando fue un personaje singular. Huía de la popularidad y del reconocimiento. Más que eso: no lo soportaba. Los peajes de la fama le repugnaban. Y la hipocresía también. Renunció a recoger su Oscar por El Padrino y en su lugar mandó para recogerlo a un indio americano para denunciar el trato que recibían por parte de la industria del cine norteamericano.

Su éxito como actor no vino acompañado de una vida personal igual de feliz. Su infancia estuvo plagada de abusos por parte de unos padres que vivían entre borrachera y borrachera y con la ausencia del cariño y amor más elemental que pueden brindar unos padres a su hijo. Tuvo 7 hijos reconocidos, tres esposas y varios hijos más no reconocidos oficialmente. Su periplo amoroso fue intenso, propio de una estrella de Hollywood y plagado de malos tratos, reflejos de los que sufrió en su infancia. Es uno de los mantras más reconocidos por los piscólogos. Un hijo maltratado será, probablemente, un maltratador.

Eso fue Marlon Brando. Cómo contaba su tercera esposa Tarita, una belleza haitiana excepcional, en un libro, Brando la humillaba y golpeaba constantemente. La engañaba con otras mujeres pero tuvo varios hijos con ella. Ella no podía amar a otros hombres pero él sí a otras mujeres. La conoció durante el rodaje de Rebelión a bordo en Tahití, uno de los pocos lugares que proporcionaban paz y tranquilidad a un espíritu atormentado y donde se compró una isla a la que poder escapar. Un egoísmo y un machismo muy clásicos unido a la megalomanía propia de las estrellas mundiales. Y sin necesidad de Twitter ni Facebook.

Pero su talento natural para el cine es innegable. Es lo que tiene ser una estrella del cine. Puedes haber sido un cerdo en tu vida privada pero las películas te hacen inmortal. Quedan para siempre grabadas en la memoria colectiva. Y Brando es uno de los grandes y con multitud de registros. Capaz de seducir a medio mundo en Un tranvía llamado deseo, interpretar al prototipo de mafioso en El Padrino, encarnar a toda una generación con su interpretación en El último tango en París( imposible olvidar la mítica escena de la mantequilla en un frío suelo parisino) o interpretar a Shakespeare en Julio César. Y adentrarnos el el mundo de la guerra de Vietnam en Apocalypse now.

Los últimos años de su vida los pasó enganchado a la comida( engordó más de 40 kilos) y a una bomba de oxígeno ante sus dificultades para moverse. Y tuvo que asistir a un mediático juicio porque uno de sus hijos mató al novio de su hermana Cheyenne, que terminaría suicidándose años más tarde, porque la maltrataba. Un golpe final para una vida personal lamentable y en el polo opuesto a su exitosa carrera en el cine.