Padres

Acampada entre padres e hijos

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Las épocas de vacaciones son una magnífica oportunidad para estrechar lazos entre padres e hijos y disfrutar de un tiempo compartido que, en otros momentos, es más difícil de conseguir. Entre las obligaciones escolares y laborales, el tiempo de esparcimiento de padres e hijos no es todo el que quisiéramos.

Estas vacaciones de Semana Santa suponen un paréntesis en la rutina y el estrés diario de nuestras respectivas obligaciones y es un buen momento para pasar más tiempo con tus hijos. Un tiempo de calidad, con múltiples actividades y diversas posibilidades que permitan tener una mejor relación. La preocupación de un padre por su hijo es fundamental. Y si son niños pequeños, nada mejor que intentar su felicidad por todos los medios. Ya vendrá el tiempo de las exigencias escolares. En vacaciones, mejor descansar y fomentar otro tipo de actividades.

Acampada entre padres e hijos. Es una de las mejores opciones de ocio distinto y diferente que un padre puede proporcionar a su hijo. Actualmente, el peso y la atracción de las nuevas tecnologías está haciendo desaparecer los juegos más clásicos entre los niños. Las consolas, tablets y los teléfonos móviles son un pasatiempo estupendo y les puede ayudar mucho en el futuro comprender y saber utilizarlos. Pero pierden la magia de poder divertirse con poco y sin necesidad de aparatos electrónicos.

Una de las ventajas de las acampadas es su sencillez y el contacto con la naturaleza. Sacar a un niño de su entorno natural es una buena oportunidad de enseñarle cosas que habitualmente no están presentes en su vida. Su aprendizaje futuro se beneficiará de este tip ode experiencias vitales. Actualmente, en muchos aspectos, la sociedad está criando niños hipersensibles y sobreprotegidos. Lo quieren todo al momento y se molestan por cualquier cosa. Una vuelta a los orígenes más sencillos les enseñará que otro tipo de vivencias son posibles.

En el campo o en la sierra, en la tienda de campaña no podrán recargar el móvil si se queda sin batería y tampoco podrán conectar la consola para jugar. Cada cosa en su sitio. Al estar en la naturaleza, hay otro tipo de actividades conjuntas que padres e hijos pueden compartir y que les permite pasar un buen rato juntos: ayudándose y conociéndose más en profundidad. Montar la tienda de campaña, organizar juegos al aire libre, buscar insectos y animales, aprender a escuchar los sonidos y ruidos de la noche así como realizar pequeñas excursiones o dormir al raso por la noche en sacos de dormir al calor de una hoguera. Este tipo de cosas son las que, tradicionalmente, han unido más a padres e hijos y que se están perdiendo.

Si lo un padre quiere para su hijo es otro tipo de vida y monótona, puede hacer lo mismo que millones de padres. Dejar a su hijo todo el día en su cuarto jugando a la consola, utilizando el móvil, jugando con la tablet o intercambiando mensajes por whatsapp. O enchufarles la tele para ver a Belén Esteban. El resultado sería el mismo.