Belleza

Belleza y natación: una relación natural

Young man swimming the front crawl in a pool

La preocupación por nuestra apariencia física externa es algo que nos ocupa todo el año. Practicar deporte, apreciar el gusto por las últimas modas en ropa o usar maquillaje son solo algunos de los ejemplos de la visión del hombre moderno por la belleza en su más amplia variedad. Con la llegada del verano y del buen tiempo, la ropa que usamos tiende a ser menor y por ello mostramos más nuestro cuerpo.

Mientras en invierno una de las opciones más socorridas para mantenernos en forma es machacarnos en el gimnasio, con sus pros y sus contras, en verano la cosa cambia. Las vacaciones de verano son las más propicias para practicar deporte y mantener una estupenda forma y apariencia física en la piscina. Ya sea en la playa o en la piscina, la natación, con sus múltiples variantes, es una magnífica opción para poner de relieve los efectos positivos y la estrecha relación entre natación y belleza corporal. Además, nos permite refrescarnos en los días más calurosos.

Con una práctica adecuada y responsable de la natación no solo mejora nuestro aspecto físico sino que tiene efectos beneficiosos en nuestra salud. Aumenta la flexibilidad de nuestras articulaciones, hace más resistentes nuestros huesos a las lesiones y mejora la eficacia de nuestro corazón.

Además de estas ventajas para nuestra salud, la natación nos aporta otra serie de beneficios relacionados con nuestra belleza corporal que son importantes para cuidar y mejorar nuestra apariencia física. Por tanto, se establece entre belleza y natación una relación natural.

-Quema calorías y grasa. La práctica de la natación nos ayuda a quemar las calorías y la grasa que sobran en nuestro organismo. Si queremos perder los kilos de más que hemos ganado durante el año o, simplemente, hemos hecho un poco el vago en el invierno, se trata de la actividad ideal. Una hora de natación puede llegar a quemar alrededor de 500-600 calorías, dependiendo de nuestro peso y del ritmo con el que nademos. Al nadar encontramos la lógica resistencia del agua y eso nos ayuda a utilizar una gran cantidad de músculos de nuestro cuerpo que no solemos utilizar. Y no hay que volverse locos con el ritmo. Lo ideal es empezar a un ritmo lento y, si lo soportamos, bien, aumentarlo gradualmente sin forzar al límite nuestro cuerpo. Una buena manera de inicarse es nadar 3 veces por semana unos 30 minutos cada vez.

-Ganamos masa muscular. No es imprescindible ir a un gimnasio para ganar masa muscular y tener más aspecto de cachas y unos pectorales atractivos. Sobre todo, si los gimnasios te aburren. La natación es un deporte gracias al cual tonificamos nuestros músculos y ganamos masa muscular. Es especialmente recomendable si nadamos para perder peso ya que previene la flaccidez de nuestro cuerpo tras eliminar los kilos que nos sobran.

-Eliminación del estrés. En un ritmo de vida tan alto cómo el actual uno de los principales peligros para nuestra salud y nuestra belleza, es el estrés. El estrés puede venir provocado por el trabajo o por nuestra vida personal. En cualquier caso, la natación es un deporte que nos permite eliminar esa tensión que acumulamos y sus efectos secundarios: granos o manchas en la piel, principalmente. La natación no solo tiene efectos inmediatos en nuestra apariencia sino beneficios a largo plazo.

-Beneficios según estilo. Dentro de la natación existen estilos distintos que nos aportan beneficios específicos. Mientras el estilo mariposa fortalece brazos y hombros, el estilo espalda marca especialmente los músculos de pecho y espalda.

Con la práctica del deporte en general hacemos bueno el dicho de mens sana in corpore sano. Cuidar nuestro cuerpo y cuidar nuestra mente cómo una forma de desarrollo personal. ¿ Se te ocurre algún beneficio adicional de practicar natación?.