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Cómo ahorrar gasolina

Poner gasolina

Aunque siempre hay que vigilar nuestros gastos, pero en época de crisis y problemas económicos hay que hacerlo con más cuidado. Aunque podemos ahorrar bastante fijándonos en nuestros gastos no imprescindibles, la verdad es que hay otros de los que es más difícil escapar: uno de ellos es el coste mensual de la gasolina de nuestro coche. Aquellos que viven en grandes ciudades con una extensa red de transporte público pueden permitirse no utilizar el coche cada día, pero el resto del mundo debemos utilizarlo para casi cualquier desplazamiento ya sea dentro de la ciudad o por carretera. Veamos pues algunos consejos sobre cómo ahorrar gasolina y con ello reducir su factura.

Conduce más eficientemente

Debido a las constantes paradas y arranques los coches consumen más en ciudad que circulando por carretera, aunque la velocidad sea mayor en este último caso. Si queremos ahorrar conduciendo por ciudad es preferible llevar una velocidad constante y que nuestros arranques sean lo más progresivos posibles.

Utilizar marchas largas permite ahorrar gasolina, claro que el coche pierde potencia y capacidad de reacción. No podemos tenerlo todo.

Comparte trayectos

Compartir coche es una de las cosas que más pudor nos dan a los hombres, preferimos ser independientes e ir por nuestro lado. Esta realidad cocha con la economía, así que si quieres ahorrar tendrás que pensar seriamente en compartir los viajes. Prueba a ir al hipermercado con un vecino de confianza: cada semana lleva el coche uno de los dos y así ahorráis gasolina ambos.

En Internet hay páginas dedicadas a buscar gente para compartir trayectos en coche y compartir los gastos. Quizás alguien de la oficina del piso de encima viva en tu mismo barrio y coincidís en horarios por lo que podéis turnaros para llevar el coche. Conocerás gente nueva.

Deja el coche

¿Has pensado en hacer alguno de tus trayectos habituales andando? Si no vas a venir muy cargado quizás puedas ir a la frutería andando y dejar el coche aparcado: ahorrarás gasolina y harás ejercicio sin pagar un gimnasio. Convence a tu pareja para salir a comprar el pan los fines de semana andando, así no gastarás gasolina y tendrás un rato a solas para hablar tranquilamente mientras camináis.

Haz la prueba y guarda los recibos de las gasolineras. Comparalos a final de mes y verás que sí se nota.