Hobbies

Cómo aprender a jugar a los dardos

Dardo en diana

La primera referencia al juego de los dardos data 1314. Se trataba de un juego practicado por militares en sus descansos que consistía en lanzar astillas de madera a las tapas de los barriles de vino o a un tronco seccionado. Este juego era impulsado por los oficiales ya que permitía mantener la puntería de los soldados en el lanzamiento de armas cortas contra el enemigo.

En la actualidad los dardos son un juego, que puede practicarse por equipos o individualmente, consistente en lazar tandas de tres dardos a una diana con el objetivo de alcanzar una puntuación determinada o cubrir un sector específico, según la modalidad elegida. Aunque es un juego muy común y se puede practicar en muchos bares, es importante tener en cuenta algunos consejos si queremos aprender a jugar bien a los dardos.

Para avanzar en este juego e ir consiguiendo puntuaciones cada vez más altas es importante practicar mucho y mantener una posición de tiro adecuada y sin malos vicios. Es un error muy común utilizar nuestro tronco para dar impulso al dardo cuando, en realidad, debido a la distancia a la que nos colocamos y el poco peso del dardo con la fuerza de la extensión del brazo y la muñeca es más que suficiente.

Para tomar una buen postura adelantaremos nuestro pie de apoyo hasta la línea de tiro y lo pondremos paralelo a ella. El pie de apoyo corresponde a la mano que utilizaremos para lanzar. El cuerpo lo colocaremos lateralmente respecto a la diana.

El dardo lo sostendremos con dos dedos por la parte posterior del mismo. Cuando más atrás cojamos el dardo más alto saldrá el tiro. Buscaremos una posición que nos sea cómoda y posteriormente ya iremos afinando la altura de tiro.

El movimiento de lanzamiento consiste en tres pasos básicos: inicialmente colocamos el dardo frente a nuestra visión con el brazo flexionado; el segundo paso consiste en retroceder el brazo hasta que dardo casi toque nuestra cara para, finalmente, soltar el brazo hacia adelante y aflojar la presión del dardo lo cual le da el impulso para que vuelve hasta la diana. Esta técnica de tiro de be repetirse muchísimo hasta que el movimiento sea casi inconsciente.