Padres

Cómo ayudar a tus hijos con las tareas

girl doing homework

Todo padre que se precie de serlo sabe que sus hijos, a lo largo de toda su vida escolar, de la educación básica hasta la superior, necesitan ayuda para hacer sus tareas. Y es que no es sencillo cumplir con un sistema educativo en un mundo cada vez más competitivo y cada vez más exigente. No dejes a tus hijos a su suerte, y sigue estos consejos para que hagan sus tareas contigo.

Cómo hacer la tarea con tus hijos

¿Por qué debes hacer la tarea con tus hijos? La escuela no se limita a los espacios académicos. Si quieres que tus hijos sean personas que consideren a la educación y al esfuerzo como parte de sus vidas, y no como un mero pasatiempo, integra la escuela en sus vidas cotidianas creando un espacio para cumplir con los trabajos que complementan su instrucción.

Busca las mejores fuentes de información. Según el tema que se trate y del nivel de estudios que tu hijo este cursando, busca un respaldo informativo de calidad. Si se trata de estudios universitarios, encuéntralo en buenatareas.com.

Actualízate. Aunque te consideres suficientemente informado, el tiempo pasa, las cosas cambian… y los conocimiento también. No confíes en tu memoria ni en tu experiencia: haz un poco de investigación antes de dar la mano al estudiante que tienes en casa.

Ten paciencia. Cuando quieras trabajar en equipo con tus hijos, recuerda que la rebeldía es la esencia de la adolescencia, y que no siempre son bien vistas las intervenciones de los mayores en sus asuntos… Aunque les aportes las claves para salir de su aprieto. De manera que tenlo claro: rara vez que lo van a agradecer.

Resiste la tentación. Ante todo, evita hacer las cosas por tu hijo. Se trate de un dibujo, de una investigación o de un ensayo, no hagas el trabajo por él. Puede que ahorres tiempo, pero el mensaje de conformismo que le estás dejando va a afectar toda su vida académica.

Ve paso a paso. Si ocurre que eres un experto en la materia que tu hijo debe aprobar, no vayas al galope, y baja al trote lento: explica los procesos, no des los resultados; permite que descubra. Se su guía antes que su capataz.

Haz un seguimiento. No dejes que la elaboración de las tareas se quedé en cumplir con el requisito: haz un seguimiento de la suerte que corrió el trabajo, y platica los resultados con tu hijo.