Relaciones

Cómo detectar una infidelidad

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En contra de lo que pueda parecer, la infidelidad no es solo cosa de hombres. A lo largo de la historia puede ser que fuera cierto pero los cuernos se han democratizado y extendido a ambos sexos. De hecho, en la actualidad, ya hay estudios que ponen de manifiesto que las mujeres son más infieles que los hombres. Si a eso unimos que, por regla general, son más sigilosas e inteligentes que nosotros a la hora de ocultar una infidelidad, nos conviene estar alertas ante esta nueva situación.

Una infidelidad, ya sea masculina o femenina, implica un cambio de comportamiento y de actitud. Ésa sería la primera señal de aviso a la que deberíamos estar atentos para sabe cómo detectar una infidelidad. Pero nosotros también debemos ser cautelosos e inteligentes para tratar de descubrir a nuestra pareja en una mentira. No hay que volverse locos realizando escenas de celos o contratando detectives para investigar a nuestra pareja. Es una pérdida de tiempo y de dinero. Y de autoestima.

No es lo mismo una aventura que una infidelidad duradera. La aventura suele ser algo de una noche, fugaz y pasajero, mientras que una aventura es algo más prolongado y donde entran en juego sentimientos a largo plazo que implican algún tipo de relación emocional. No es solo algo físico. Sería una infidelidad emocional.

Tanto si sospechamos de una infidelidad como si no lo hacemos, debemos estar atentos a una serie de señales y avisos sobre cómo detectar una infidelidad de nuestra pareja.

-No abandona nunca el móvil. Si ni tan siquiera para ir al baño nuestra pareja abandona el móvil, es una señal luminosa de que intenta ocultarnos algo. Llamadas inesperadas a horas poco corrientes, conversaciones discretas o respuestas con monosílabos deben hacernos sospechar. En principio, podría tratarse de cualquier cosa( un regalo, una fiesta sorpresa por nuestro cumpleaños por ejemplo). Pero si se trata de algo repetido en el tiempo, hay algo más. Trata de ocultarnos algo.

-Salidas inesperadas. Una relación con el tiempo, queramos o no, va adquiriendo ciertas rutinas, sobre todo en los horarios. Si, de repente, nuestra pareja empieza a salir mucho más que antes, especialmente sin previo aviso, y en días poco acostumbrados en los que antes no salía es un aviso a navegantes.

-Nuevas amistades. Con el tiempo, los círculos sociales tienden a estrecharse y tanto ella como nosotros llegamos a conocer a la mayoría de las amistades de nuestra pareja. Por eso, es raro que de la noche a la mañana empezemos a oír hablar de una amiga de la que no conocíamos su existencia y quede constantemente con ella. Una nueva variante del peligro de las nuevas amistades son los nuevos círculos que se establecen con el paso del tiempo. Sin duda, los más peligrosos son los gimnasios. Tanto deporte no puede ser bueno.

-Mentiras. Una pequeña mentira no hace daño a nadie. Pero en las relaciones de pareja, una pequeña mentira no suele venir sola. Si te dice que va a comer o cenar con una amiga y luego nos encontramos a esa amiga y no sabe nada, es un cartel luminoso de infidelidad.

Tecnología. Internet y las redes sociales son el sitio ideal para empezar y mantener una relación oculta. Si de un dia para otro, tu pareja empieza a manifestar un repentino interés por aplicaciones o páginas de Internet que nunca antes había mencionado, puede que no sea por casualidad. Si es algo que se mantiene en el tiempo, se convierte en un nuevo hábito que debe mantenernos en alerta.

Sexo. Ésta es la prueba definitiva. Si el sexo entre tu pareja y tú decae de repente y ya no es nada placentero, la señal de advertencia debería transformarse en una señal de peligro tan grande que hasta un ciego puediera verla. No es tener un mal día sino algo continuado. Si tu relación sexual era habitual y se convierte en prácticamente inexistente, debes tratar de averiguar a qué se debe.