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Cómo elegir el primer coche de radiocontrol

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Seguro que si te gustan los coches, te encantaría tener un coche a radiocontrol para conducirlo por circuito o campo a través. Podemos optar por una réplica del modelo real que más nos guste, por un coche de carreras, por un tunning original o por modelos específicos. Si eres nuevo en esta afición, aquí veremos algunos consejos para elegir el primer coche de radiocontrol.

Dentro de esta afición hay dos mundos muy diferenciados: coches eléctricos y térmicos. Los coches eléctricos funcionan con baterías recargables, mientras que los térmicos utilizan combustible para correr. Las diferencias en ambos sistemas son importantes afectando al rendimiento del coche y los cuidados y mantenimientos que necesitan.

Los motores eléctricos son más sencillos de mantener y, al no llevar combustibles ni aceites, más limpios con lo que son más fácilmente aceptados en casa. Debido a su propulsión suelen tener más arrancada pero menor velocidad punta. Para poder disfrutar deberemos tener varias baterías y un cargador para ir cambiándolas cuando desfallezcan.

Los motores térmicos suelen atraen a más gente por su peculiar sonido, si bien van a necesitar más mantenimientos. Precisamente estos mantenimientos extras hacen que los aficionados se involucren más ya que no se trata sólo de conducir el coche sino que también hay que hacer los ajustes y reparaciones para que pueda correr. Los coches de combustible no tienen la pérdida de rendimiento al finalizar la vida de las baterías, si bien tienen un desgaste mayor. Por regla general tienen una mayor velocidad punta que los coches eléctricos.

Los coches con motores térmicos hacen bastante ruido por lo que se desaconseja utilizarlos en zonas pobladas y acudir a circuitos o zonas deshabitadas para correr sin molestar a nadie.

Otra decisión importante es la elección del terreno sobre el que queremos conducir. Las diferencias entre conducir sobre asfalto o tierra son evidentes y condicionarán en gran medida la elección del modelo de coche. La conducción sobre pista preparada es más técnica y precisa consiguiéndose mayores velocidades que sobre tierra donde lo que prima son los saltos y derrapes.

Según nuestra opción de conducción podemos elegir entre coches con tracción a las cuatro ruedas o sólo tracción trasera.