Salud y ejercicio

Cómo empezar a correr desde cero

Lots of people in a running competition

Cuando un buen día nos damos cuenta de que nos sobran algunos kilos tenemos la idea de apuntarnos al gimnasio o al menos salir a correr. En esta entrada veremos unas guías sobre cómo empezar a correr desde cero.

Si no somos excesivamente constantes y aplicados es preferible no salir a entrenar solos y buscar una pareja de entrenamiento. El running es un deporte para todas las edades, así que si no encuentras a ningún amigo o vecino voluntario buscaremos en Internet que existen páginas para buscar compañeros de carreras. Como es obvio tenemos que buscar a alguien que esté más o menos a nuestro nivel.

Una vez que hemos decidido salir a correr buscaremos una zona, preferiblemente cerca de casa, que nos permita llevar un ritmo más o menos continuo sin tener que pararnos en cada esquina o semáforo.

Seamos realistas: no podemos hacer 3 km continuos el primer día que salimos. Ni el segundo día ni probablemente en un mes.

La mejor estrategia para empezar a correr es hacer salidas cortas pero periódicas. Al principio acabaremos muy cansados por lo que no es recomendable salir dos días seguidos: mejor intercalaremos días de entrenamiento con días de descanso.

Siempre antes de entrenar hay que calentar. ¿Te acuerdas de los ejercicios de estiramiento que hacíamos en la clase de gimnasia del colegio? Efectivamente: estirar las piernas, rotación de rodillas, de tobillos, etc. Esos son buenos para iniciarnos. Más adelante podemos acudir a los diferentes clubs para que nos ayuden a perfeccionar la técnica.

Al inicio no podremos correr constantemente así que lo ideal es intercalar carrera con caminar rápido. Arrancamos caminando rápido, cómo si llegásemos tarde a una cita, durante unos 5 minutos. Pasado este tiempo correremos a ritmo ligero durante 3 minutos más. Para descansar de la carrera seguimos caminando rápido otros 5 minutos. Así, intercalando carreras con marchas iremos cogiendo forma. Si nos cansamos demasiado y no podemos seguir el ritmo simplemente bajaremos la velocidad, pero nunca nos pararemos del todo.

Estos tiempos son referencias que iremos alargando según vayamos cogiendo fuerza y aguante.

Existen aplicaciones para smartphone que calculan y registran datos de tus entrenamientos: tiempo, velocidad, ruta efectuada, calorías consumidas, etc. Así podemos evaluar nuestra progresión. Además podemos publicar nuestros resultados en redes sociales y ‘competir’ con amigos.

Cuando lleguemos a casa hay que beber abundante líquido y ¡no tocar ese trozo de tarta!