Padres

Cómo estimular la inteligencia de los hijos

Child painting at easel.

En el momento en qué nace tu primer hijo, tu vida cambia para siempre. Serás responsable de forma permanente de su bienestar nada más nacer, ya que él no podrá alimentarse ni protegerse solo, y de su desarrollo y educación futura. La influencia que ejerceremos en su vida es determinante para que eligan un camino u otro. En algunas ocasiones porque nuestro ejemplo será la mejor guía para su vida. Y, al contrario, porque si nuestra vida es un desastre, los hijos lo verán como algo negativo y pueden optar por seguir nuestro mismo camino.

En los primeros meses y años de la vida de un hijo la principal preocupación de los padres es su bienestar físico. Su alimentación y su salud es lo único primordial. Conforme van creciendo, a estas prioridades se añade procurarles la mejor educación posible como inversión de cara a su vida adulta. Hay que tener buenas armas para poder defenderse en un mundo difícil y cambiante. Y una buena educación es nuestro mejor legado. No se trata que desde muy pequeños se les obligue a estudiar de forma abusiva sino de enseñarles con ejemplos prácticos.

La mejor manera que tiene los niños de aprender es qué lo hagan de forma natural y no cómo una imposición. Qué aprendan y se equivoquen ellos mismos como la mejor manera de completar su aprendizaje. Y la responsabilidad de los padres consiste en saber cómo estimular la inteligencia de los hijos desde pequeños. No hay que cometer el error, muy habitual, de dejar toda la educación de los hijos en manos del colegio, ya sea público o privado. No hay que desentenderse de ellos ni escurrir el bulto. Hay que tener en cuenta que el período que abarca desde su nacimiento hasta los 6 años es el momento más importante en el desarrollo de la inteligencia de los hijos pequeños. Un ejemplo muy sencillo: en lugar de enseñarles diversos tipos de animales e insectos en el ordenador o en libros, llévalos al zoo o al campo. Asociarán el aprendizaje con una experiencia divertida que les permitirá hacer lo mismo con otras actividades y tener una mejor inteligencia emocional.

Estimular la inteligencia de tus hijos desde pequeños tiene múltiples ventajas, además de la satisfacción por su educación básica porque tendrán habilidades y conocimientos muy útiles para el futuro.

-Seguridad en sí mismos. Si estimulas la inteligencia temprana en tus hijos conseguirás que tengan más confianza en sí mismos y una mayor seguridad a la hora de emprender nuevas tareas o aprender algo nuevo. Y esta confianza no se limita a temas académicos sino que mejorará su nivel intelectual y de vida a todos los niveles mejorando su autoestima.

-Más felices. Al estimular la inteligencia de nuestros hijos desde pequeños les haremos sentir que pueden dominar su entorno siendo felices al mismo tiempo. No tendrán miedo a la hora de adoptar decisiones que, de otra manera, les costaría mucho tomar. Fomentaremos unos niños mentalmente abiertos y fuertes ante un futuro lleno de incógnitas.

-Ganas de aprender. Al estimular su inteligencia, nuestros hijos serán curiosos por naturaleza. La mayoría de los niños son inquietos pero estimulando su desarrollo verán que aprender cosas nuevas no es algo aburrido. Tendrán más capacidad para aprender idiomas, tan importantes hoy en día, y serán responsables en el futuro.

El aprendizaje temprano en los niños pequeños contribuye en gram medida a su desarrollo posterior. No los vamos a poner a estudiar tratados de inglés o matemáticas cuando tengan dos años pero en sus primeros años de vida puede estar la clave de su vida de adulto. La capacidad que tengan para comprender el lenguaje oral y escrito y comunicarse mediante él antes de entar incluso en la escuela, les proporcionará mayores posibilidades de éxito.