Salud y ejercicio

Cómo evitar el estreñimiento

Problemas estreñimiento

Aunque médicamente no se considere que una persona sufra de estreñimiento si no visita el baño más de tres veces a la semana, exigiendo una gran esfuerzo expulsivo, y con heces duras y escasas, todos hemos sentido esa sensación de bloqueo. Esta afección es más común en aquellos que vivimos en las ciudades y tenemos una vida más sedentaria, pero puede afectarnos a cualquiera. Aunque existe medicación específica para solventar el taponamiento es preferible cambiar algunos hábitos para evitar padecerlos. Veamos algunos consejos sobre cómo evitar el estreñimiento.

Muévete, evita el sedentarismo

El hecho de permanecer muchas horas sentado, en la oficina o conduciendo un camión, hace que el ritmo normal de nuestros intestinos se ralentice facilitando la aparición del estreñimiento. Cambia el ascensor por las escaleras o sal a comprar el pan andando siempre que puedas. No es necesario entrenarse para una maratón, pero si moverse más, sobre todo en posiciones erguidas.

Cambia algunos hábitos de comida

En España tenemos tendencia a realizar cenas copiosas y a altas horas de la noche, mientras que nuestros desayunos son frugales. Intenta cambiar esta tendencia cenando ligero y desayunando de forma más potente. Para realizar un desayuno que incluya tostadas, magdalenas o una pieza de fruta no necesitamos más de 10 minutos, así que la falta de tiempo por las mañanas no es una excusa válida.

Aumenta tu consumo diario de agua para facilitar el trabajo a los intestinos. Si sustituyes el café por el té ganarás en consumo de agua y mantendrás el efecto revitalizador gracias a la teina. Otra opción sencilla es sustituir los habituales refrescos azucarados por una botellita de agua.

En los últimos años han salido al mercado muchos productos con fibra que se anuncian para aliviar el estreñimiento. Si bien es cierto que la fibra ayuda a trabajar a nuestros intestinos el mero hecho de cuidar nuestros hábitos de vida, y comer alimentos ricos en fibra de forma natural, suele ser suficiente en la mayoría de los casos.

Estos pequeños cambios pueden suponer una gran ayuda para quienes padecen taponamientos de forma repetitiva.