Relaciones

Cómo evitar relaciones perjudiciales

Depositphotos_9180763_original

A lo largo de nuestra vida experimentamos un buen número de relaciones distintas. En el ámbito laboral o profesional así como en el sentimental. No hay dos relaciones iguales. Todas son diferentes. Experimentamos relaciones satisfactorias, placenteras, aburridas, divertidas o pasajeras. Pero también nos vemos envueltos en relaciones perjudiciales. Al igual que existen comportamientos negativos para la salud también existen relaciones perjudiciales para nuestra vida. Algo aparentemente tan sencillo, una relación que nos provoca dolor emocional, pero tan difícil de apartar de nuestro lado.

Una relación perjudicial no es mala solo mientras dura. Además puede tener efectos negativos a largo plazo que impidan nuestro desarrollo futuro. Toda relación perjudicial presenta una serie de rasgos y síntomas, más o menos, comunes. Algunas veces las relaciones pueden ser algo absorbente y adictivo que nos impidan ver con claridad que no son buenas para nosotros. La distancia psicológica puede ser un buen arma que nos permita ver las cosas con perspectiva. Cómo evitar relaciones perjudiciales y saber diferenciarlas es algo fácil de decir pero no tan sencillo de hacer.

- El maltrato. El maltrato no es solo algo físico. De hecho no es habitual que el primer maltrato que sufra la mitad de una pareja sea violento. Al contrario, suele empezar por algo verbal. Desde insultos constantes y repetitivos a minusvalorar cualquier cosa que hagas. Comentarios del tipo: no haces nunca nada bien o no sirves para nada. El maltrato psicológico no deja huella física pero sí emocional. Y ésa es más difícil de erradicar. Por otra parte, el abuso emocional puede llevar al abuso físico. Si consientes el primero, lo más probable es que termine en el segundo.

-Posesión. Es cuando tu pareja te ordena todo lo que tienes que hacer y lo que no puedes hacer. Desde elegir la ropa que te vas a poner hasta decidir con quién puedes quedar. Nada de quedar con tus amigos en solitario o tenerte permanentemente localizado como medio de control. Tu vida personal deja de ser libre para estar dominado por las exigencias de la otra persona. Y si cedes al principio creyendo que con el tiempo cambiará la relación lo único que haces es ponerte una venda sentimental.

Celos. Los celos no son una demostración de amor exagerado por otra persona. Es una muestra de desconfianza permanente hacia la otra mitad de la pareja y no es algo que el simple paso del tiempo pueda corregir. Si una persona es celosa por naturaleza lo normal es que siga siéndolo en el futuro. Tu intimidad desaparece para dar paso a un cotrol estricto de lo que haces y dices.

Mantener una relación por el hecho de no quedarnos solos es el principal error que a la larga puede desembocar en que nuestra relación se convierta en perjudicial con el paso del tiempo. La soledad es un miedo lógico y racional, sobre todo si se han experimentado varios fracasos amorosos. Pero, no por ello, debemos conformarnos con cualquier tipo de relación. La semilla de una relación perjudicial está en el conformismo y creer que no podemos optar a nada mejor. La base de cualquier relación es el amor. Pero amor sin respeto es una ecuación imposible de despejar. En una relación perjudicial lo mejor es ser radical y cortar por lo sano. Y a otra cosa.