Padres

Cómo lidiar con la rivalidad adolescente

Teenage boy using cellular phone and looking mad

Cuando llega la adolescencia, los hijos se vuelven contras sus padres, y con mayor virulencia contra su padre. No se trata sólo de una tradición, sino de algo que parece enraizado en nuestro código genético. Hay que, de alguna manera, liquidar a los padres para encontrarse a uno mismo. Algo que suena muy poético si no se toma en cuenta la visión de la víctima: el padre.

¿Cómo podemos lidiar con esa agresividad adolescente?

Si quieres rendirte, no lo hagas.

No pierdas contacto con tu adolescente interior. Es vital que al lidiar con tus hijos no pierdas de vista que fuiste un adolescente a su vez. Intenta comprender la rabia que sienten hacia ti recordando la rabia que tu sentías hacia tus padres. Lo reconfortante de este ejercicio es que te vas a dar cuenta que, en la mayoría de los casos, esa rabia es gratuita.

Comprende la rabia contra los padres. En buena medida, la agresividad que se destina a los padres es otra forma de la frustración que los adolescentes sienten hacia sí mismo: el mundo no es sencillo y no parece dispuesto a dejarlos entrar tan fácilmente. Para no detestarse a sí mismo ante los enormes cambios que afrontan, los adolescentes eligen odiar al responsable de su bienestar emocional y económico: sus padres.

No seas un amigo: sé un padre. Con esa rabia, los adolescentes no piden tanto tu comprensión como que cumplas con tu rol de padre. Que marques límites, que expliques qué es lo que pasa, que les allanes el camino.

Es más sencillo de lo que parece.

Recuerda que la gratitud es la clave de un buen papá.