Sex and Life

Cómo ligar en el Mundial de fútbol

Football fans portrait

Empezó ayer el Mundial de Fútbol en Brasil. Un acontecimiento que ocurre cada 4 años y que tiene la virtud, o el defecto, de paralizarlo casi todo mientras dura el torneo. Especialmente, si la selección de tu país es una de las favoritas para ganarlo o eres un gran aficionado al mundo del fútbol. Selecciones de todos los continentes compitiendo por el mismo sueño de ganar un torneo mítico a pesar de la corrupción de la FIFA y de las protestas sociales en Brasil.

A diferencia de hace años, el fútbol ya no es un coto cerrado para el género masculino. Afortunadamente, la incorporación de la mujer, en el fútbol y otros aspectos de la sociedad, nos proporciona mayores oportunidades para relacionarnos y, además, para ligar. Incluso si no nos gusta mucho el fútbol, es una oportunidad inmejorable para conseguir un rollo o lo que surja. Una de las preferencias clásicas de los españoles es ver este tipo de partidos en bares o pantallas gigantes habilitadas en lugares públicos. El grado de excitación por el partido, la alegría por ganar o la tristeza por haber perdido nos dan la opción de una gran cantidad de oportunidades de ligar y de tener sexo de las que podemos sacar partido. El calor habitual en estas fechas es un factor muy apropiado que nos acompaña. Hace calor, la ropa desaparece del cuerpo y la gente tiene que hidratarse ya sea con agua o cerveza. La escasez de ropa también ayuda para que se recreen nuestros sentidos. Algo parecido a un festival de verano de música pero en la ciudad y sin tienda de campaña.

No hay manuales para esto. Lo principal que tenemos es nuestra imaginación y es el arma más poderosa con la que podemos contar. A pesar de eso, existen una serie de consejos para saber cómo ligar en el mundial de fútbol sin jugarlo y sin ser millonario. No hace fácil desplazarse a Brasil para vivir un Mundial inolvidable. El calor, la compañía y el roce de los cuerpos hará el resto. El fútbol y el sexo no son algo incompatible.

Colorido. Una parte importante si queremos impresionar es nuestra vestimenta y atuendo. Sin dejar de ser lo más elegantes posibles, disponemos de muchas opciones para que nuestra apariencia sea llamativa y difícil de olvidar. Lo más clásico es pintarnos la cara con los colores de la bandera o llevar una y envolvernos en ella. Una variante es hacer lo mismo pero con un sombrero con los mismos colores. Una mezcla con la que es imposible pasar desapercibido. Tampoco hay que olvidar que en estas concentraciones futboleras habrá personas de diferentes nacionalidades con lo que nuestro abanico de posibilidades aumenta exponencialmente y debemos adaptarnos a ello. Cualquier persona fuera de su país tiende a dejar los complejos fuera y mostrar una actitud más desenfadada, alegre y desinhibida.

Participación. Un acontecimiento de este tipo es muy propicio a diversas exhibiciones de alegría y exaltaciones de la amistad. Sobre todo si el resultado es favorable y el grado etílico va subiendo de tono. Recuerden, hay que hidratarse. Debemos participar de ellas y mezclarnos e identificarnos con el ambiente festivo imperante. Bailes, cánticos y fotos. El móvil puede ser nuestro aliado una vez que establezcamos contacto con la persona que nos gusta. Y si somos eliminados, debemos ser todos unos caballeros y consolar a las damas tristes por el resultado. Siempre es necesario un hombro en el que llorar y ahí debemos participar también. Ser participativo consiste en mostrar lo mejor de nosotros mismos sin caer en lo ridículo y sin ser obscenos.

Por último, debemos tener en cuenta que el fútbol es solo un deporte y no tenemos que caer en los extremismos. Todos hemos visto en alguna ocasión como la celebración de algún acontecimiento deportivo deriva en desórdenes y altercados públicos. Algo que no ocurre con otros deportes como el baloncesto, por ejemplo. El fútbol sirve, algunas veces, como fórmula de escape a diversas frustraciones o para enmascarar el simple gamberrismo. No es nada sexy tratar de ligar rodeados de botellas rotas, escaparates destruidos y contenedores ardiendo. Hay que alejarse de todo eso y centrarnos en lo importante: disfrutar del partido, de la compañía y si ligamos, mejor que mejor.