Relaciones

Cómo mantener una relación a distancia

Hiker, looking into the distance

Desde siempre hemos oído que mantener una relación a distancia continuada en el tiempo es prácticamente imposible. Y era cierto. Tradicionalmente las relaciones lejanas han estado condenadas al fracaso. Los celos, el alejamiento físico y emocional suponían una barrera insalvable para una pareja.

Pero eso era antes de la era masiva de las comunicaciones y la revolución de la tecnología. No es lo mismo que una pareja viviera distanciada 1000 kilómetros en los años 50 del siglo XX que ahora en el siglo XXI. Una de las ventajas de la tecnología es que nos ayuda a superar muros y barreras que, difícilmente, podrían salvarse de otra manera. No existen distancias insalvables.

  • Comunicación. Que no podamos vernos no significa que no pueda haber comunicación entre la pareja. Una de las principales causas de que las parejas a distancia no funcionen es el distanciamiento. Poco a poco se va perdiendo el contacto y a la distancia física se une la distancia emocional. Afortunadamente, tenemos muchos medios de comunicación a nuestro alcance que podemos aprovechar para mantener viva la relación. Hay que aprovechar el móvil: empezando por los programas de mensajería instantánea que nos mantienen conectados permanentemente a las llamadas( hay que tener en cuenta que muchos operadores de telefonía ya ofrecen tarifas con llamadas ilimitadas). Además disponemos de correos electrónicos y programas de videollamadas para no solo oirnos sino vernos.

Otra aspecto que debemos cuidar son los celos. No hay nada peor para mantener una pareja que los celos. No solo en las relaciones a distancia pero especialmente en ellas. Si a eso añadimos los posibles comentarios despectivos de los respectivos amigos del tipo: A saber lo que estará haciendo él/ella por ahí, la distancia puede convertirse en una tormenta perfecta que acabe con la relación.

  • Tener presente a la otra parte de la pareja en tu vida. Es importante no olvidarnos de ella. La rutina puede hacernos caer en el olvido de las cosas que nos gustan de nuestra pareja. Pero tampoco es bueno obsesionarnos con ella, o con su ausencia. Esta separación pasajera es una oportunidad para aprovechar y hacer otras cosas. Puede servirnos como distracción y, también, para enriquecernos personalmente.
  • Hacer quedadas. Aunque no estéis juntos físicamente eso no significa que podamos quedar a través de redes sociales, chats o a través del móvil. Es una buena solución porque crea un compromiso y una rutina de pareja a través de medios no físicos con los que seguir manteniendo el vínculo existente entre ambos.
  • Sexo virtual. Si mantener la comunicación con la pareja en la distancia es importante, no lo es menos seguir manteniendo el deseo del contacto físico con ella. Y ya que no puede ser cara a cara y cuerpo a cuerpo, tenemos amplias posibilidades para el contacto virtual a través del móvil: imágenes picantes y sexys, videos cortos subidos de tono. Cualquier medio es bueno para seguir deseando el contacto físico con nuestra pareja.

Las relaciones son, en la mayoría de las ocasiones, una carrera de larga distancia. Sueles empezar muy fuerte sin ver ningún tipo de defecto en tu otra mitad. Con el paso del tiempo, la rutina deja paso a un fondo de cariño y no solo deseo físico. Lo ideal es conjugar las dos para que una relación sea duradera. Por esa cuestión, no es lo mismo que la relación a distancia se inicie cuando una pareja está ya consolidada que si está en su etapa inicial. Si la relación ya es larga antes de la separación física, tiene más probabilidades de que se mantenga con éxito.