Relaciones

Cómo preparar una cena romántica en casa

Pareja en cena romántica

Para una relación es importante que haya momentos que corten la rutina del día a día. Esos momentos en pareja donde hacemos cosas diferentes ayudan a que la relación se asiente y coja fuerza para soportar el desgaste diario. Aunque la economía actual no nos permita hacer grandes planes es importante mantener algún detalle que nos permita romper esa rutina. En este artículo veremos cómo preparar una cena romántica en casa sin gastar demasiado.

Aunque no deberíamos ni mencionarlo, debéis estar solos en casa. Así que tendrás que buscar canguros o enviar a los niños a dormir con los abuelos. Se trata de tener una noche para mimaros vosotros dos y a vuestra relación.

Aunque lo ideal sería comprar la comida preparada para que ninguno de los dos deba trabajar en vuestra noche especial, otra opción más económica es que preparares la comida por la tarde para no tener que hacer nada durante la noche. Asegúrate de hacer un plato que le guste a ella y que no tenga una digestión especialmente pesada.

La iluminación es importante. Procura que en el comedor haya una iluminación tenue, pero que permita veros claramente cuando os sentéis en la mesa. Puedes utilizar algunas velas para darle un toque romántico, pero que no sean estas las únicas luces o estará demasiado oscuro.

Un pequeño ramo de flores en la entrada hará que se sorprenda nada más llegar. Si la economía no permite comprar rosas o claveles, unas margaritas bien colocadas quedan perfectas.

Aunque ya ha salido en muchas películas, puedes hacer un pequeño camino de pétalos de flores para ir del comedor a vuestra habitación. Asegúrate que no se vea nada más entrar a la casa ya que no debe descubrirlo hasta después de comer. Puedes utilizar los mismos pétalos para poner vuestras iniciales sobre la cama o hacer alguna decoración especial.

Aunque en las películas quedan preciosas las velas encendidas, en realidad no es aconsejable encenderlas con demasiada antelación y siempre deben tener un plato que recoja la cera que cae para evitar manchar las baldosas o la ropa de cama. Si quieres tener velas encendidas, déjala en el comedor con los ojos cerrados y enciéndelas justo antes de salir.