Padres

Cómo reaccionar ante los suspensos de nuestro hijo

Man helping young boy in kitchen doing homework and smiling

Se acerca el verano a pasos agigantados. Y con él, una de las épocas más difíciles del año para los padres. Por diversas circunstancias. La primera es qué los hijos terminan el colegio a finales de este mes y, por regla general, disponen de mucho más tiempo libre que debemos preocuparnos que sea provechoso para ellos. Y la segunda razón es una de las más complicadas: los estudios. Es casi un clásico familiar pasar en algún momento por el trago de que tu hijo haya sacado suspensos en el colegio y se vea obligado a recuperarlos durante el verano. Además del lógico disgusto por los malos resultados, nuestra planificación del verano puede dar un giro en un sentido negativo: todos los planes se ven trastocados.

Las malas notas suelen ser reflejo de falta de estudio durante el año aunque no es la única razón. La falta de atención, un sistema educativo poco estimulante y el aburrimiento pueden ser otros factores que influyan. Nuestra reacción no puede ser la misma dependiendo de las causas que motiven las malas notas. En alguna ocasión hemos comprobado cómo algunos padres encuentran como solución a los malos resultados académicos imponer grandes castigos o montar grandes broncas. Esto suelen hacerlo los padres que no se preocupan durante el curso de la evolución de sus hijos. Por norma general, los gritos y el castigo no mejoran los resultados de los hijos. Más bien al contrario. Las malas notas se convierten en algo repetitivo. Las humillaciones( eres un vago o no sirves para nada), tampoco.

Hay qué saber cómo reaccionar ante los suspensos de nuestro hijo. En primer lugar porque es nuestra obligación como padres. Y en segundo lugar para evitar que esta mala actuación académica se repita en el futuro y pueden mejorar nuestros hijos su rendimiento académico. Su futuro depende de ello. Por eso, no está de más remarcar algunas actuaciones recomendables para afrontar esta situación.

-Consultar a los maestros. Ésta es una de las claves principales. Los maestros son quienes están más cerca de nuestros hijos y los que mejor pueden conocer las causas de las malas notas de nuestros hijos. Hay que hablar con ellos para comprender el fracaso académico y poner las bases para solucionar este problema en el futuro. Hay que acudir a ellos con humildad no cómo ocurre ahora en muchos casos en los que los padres culpan a los profesores del pobre rendimiento de sus hijos sin preocuparse ellos mismos de la educación de nuestros hijos. Es cómo si el padre escurriera el bulto y delegara toda la educación de su hijo en manos del Estado, si se trata de una escuela pública,o del colegio si es privado. Es un error grave. La educación no es solo algo que dependa del colegio al que enviamos a nuestro hijo sino que empieza en nuestra casa y con el ejemplo que podemos proporcionar a nuestros hijos con nuestras actuaciones y nuestra preocupación por ellos. Por ejemplo, ayudarlos con las tareas. Pero todos los dias. No solo cuando traen malas notas a casa.

-Escuchar. En una sociedad tan acelerada como la que vivimos muchas veces tenemos el defecto de no pararnos a pensar las cosas detenidamente o de no escuchar las razones de los demás. En el caso de nuestros hijos, es un error que en el que no debemos incurrir. Algunas veces será muy difícil, sobre todo en la adolescencia, comunicarnos con ellos. A pesar de eso, debemos saber no perdernos en el bosque de razones que motivan el mal rendimiento estudiantil de nuestros hijos. Señales por el camino hay muchas y debemos ser capaces de distinguirlas. En algunas ocasiones, las malas notas pueden esconder una realidad más dura y compleja. Desde problemas emocionales, desamor o incluso el acoso escolar. Múltiples razones que pueden perjudicar el desarrollo de nuestro hijo.

Estudio. La ayuda al estudio no es algo matemático. La técnica de estudio que puede servir a una persona puede que no le valga otra. Es algo que debemos comprender para poder ayudar a nuestro hijo. Y no debemos olvidar que existen profesionales que pueden ayudarnos a proporcionar las mejores herramientas para que nuestros hijos sean unos buenos estudiantes. Y felices, qué es lo más importante.