Relaciones

Cómo superar la desconfianza en las nuevas relaciones laborales

Business People Having Board Meeting In Modern Office

Las nuevas relaciones laborales se caracterizan por una incidencia cada vez mayor de la productividad dejándose de lado otros factores como la antigüedad en la empresa. Es algo lógico y es el signo de la evolución de los tiempos en materia laboral. Este tipo de cambios no afecta solo al mundo de las relaciones entre empleados y jefes.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en el campo de las telecomunicaciones y las compañías de móviles, más explícitamente: se acabó la época en la que estábamos siempre con la misma compañía, aunque no mejorasen nuestras condiciones. Ahora tenemos la posibilidad de elegir. Somos infieles a nuestra compañía si no nos sentimos a gusto. Y eso las compañías lo saben: por esa razón quieren atarnos con sus contratos de permanencia.

Aunque la crisis y la depresión económica en la que estamos inmersos desde hace varios años haya desvirtuado la economía, en el mundo de las relaciones laborales ocurre algo muy parecido. En la medida de nuestras posibilidades, buscamos mejorar nuestra posición. Ya sea en nuestra empresa actual en forma de ascenso o buscando una nueva oportunidad laboral con la que mejorar nuestra posición. Es algo tan sencillo cómo tratar de prosperar en nuestra carrera profesional.

De esta manera, asistimos a un proceso mediante el cual la desconfianza en las nuevas relaciones laborales es cada vez mayor. Se trata de una desconfianza entre la empresa y sus empleados, los trabajadores, y se trata de una desconfianza mutua. Por un lado, los trabajadores buscan mejores oportunidades de forma constante y, por otro lado, existe la amenaza del paro y de la precariedad laboral.

A pesar de que la productividad es el nuevo rey de la relación entre empleado y empleador, no siempre se cumple en todos los aspectos de la relación. Todos conocemos, sobre todo, en empresas medianas y grandes que mientras se exije la mayor productividad a los empleados, en las escalas intermedias sobreviven mandos manifiestamente incapaces que deben su puesto, básicamente, al enchufismo tradicional. Y si tu superior ves que es una persona menos capacitada y productiva que tú, la desconfianza solo puede aumentar. No es lo mismo ser un jefe que ser un lider.

La época en la que un trabajador empezaba su carrera profesional en una empresa y se jubikaba en la misma ya no existe. Murió antes incluso de que llegara esta última crisis, que ha sido la puntilla. El gran fallo de las empresas suele ser el cortoplacismo. Se quieren resultados desde el primer día y eso, en algunas ocasiones, es sencillamente imposible. En un mundo marcado por las nuevas tecnologías puedes tener la mejor idea o el mejor producto o servicio del mundo, pero si no obtienes publicidad y difusión, no servirá de nada. El mundo de las redes sociales juega un papel cada vez más activo en la difusión de negocios y el posicionamiento web, salir en los primeros puestos en las búsquedas de Google, no es que sea importante: es fundamental.

Una forma de saber cómo superar la desconfianza en las nuevas relaciones laborales entre la empresa y sus empleados es establecer una alianza entre los intereses de ambos: compromiso de los empleados en la marcha de la empresa y confianza y compromiso de la empresa en el futuro laboral de los empleados. En resumen, buscar el beneficio mutuo en ambos lados de la relación contractual. Las herramientas para ello son: formación a los empleados para crecer profesionalmente a cambio de oportunidades de ascender profesionalmente. Así, se consigue retener el talento en la empresa( el empleado no buscará nada mejor fuera de la empresa porque no lo encontrará fuera de ella) y el empleado contribuirá al desarrollo y crecimiento de la empresa. El clásico quid pro quo.