Sex and Life

Cómo tener buen sexo después de las vacaciones

Intimate young couple during foreplay

Poco a poco, va terminando el verano. El calor, las vacaciones y la líbido tan asociados a esta época del año van a ir desapareciendo al mismo tiempo que los días se hacen cada vez más cortos. La vuelta al trabajo y a la rutina habitual del resto del año puede provocarnos una depresión postvacacional que afecte no solo a nuestro rendimiento sino también a nuestra vida sexual.

Eso es algo a lo que debemos estar preparados para que no suceda o para que sus efectos no sean largos. El sexo después de las vacaciones no tiene que ser necesariamente peor que durante ellas. El deseo sexual asociado al verano debería poder prolongarse el resto del año, en la medida de lo posible. Además, no todas las personas tienen el mismo tipo de vacaciones. Unos van a la aventura, otros tienen pareja estable y otros van en familia con niños pequeños o familiares.

El sexo no es algo mecánico y ésa es la principal amenaza para las personas que tienen pareja estable. Para un soltero es diferente: la improvisación o salir a flirtear o ligar sin ningún tipo de compromiso en busca de una relación sexual puede ser mucho más placentera y libre.

Pero no está todo perdido. Si queremos, podemos tratar de poner remedio para saber cómo tener buen sexo después de las vacaciones.

-Innovación. Si comprobamos que nuestra vida sexual en pareja disminuye, o caen nuestras ganas de hacerlo, es hora de aplicar remedio. Si el sexo se convierte en algo repetitivo y sin pasión, se puede buscar un nuevo sitio para practicarlo que lo haga más interesante( la cocina o la ducha en lugar de la cama) o utilizar algún tipo de juguete sexual, un vibrador sin ir más lejos, que lo haga más excitante. Una actitud abierta ante el sexo, mejorará la satisfacción de nuestras relaciones. Y para los más osados, siempre queda la opción del sexo público o los clubs de intercambio de parejas.

-Recordar el verano. Si las relaciones sexuales con nuestra pareja han sido muy buenas durante el verano, la mejor opción que tenemos es mantener vivo el recuerdo de esos encuentros como base para nuestras relaciones futuras. Recordar ese momento o ese lugar especial en el que lo hicimos para alimentar el deseo sexual cuando se acaben las vacaciones.

-Adaptación. Desafortunadamente no siempre podemos estar de vacaciones. Hay que volver al trabajo. Por esa razón, debemos recordar los buenos momentos del verano y cambiar el chip para que esos recuerdos no sean solo eso sino que tengan su continuación el resto del año. Tenemos que disponer de algún momento de intimidad, antes o después de nuestra jornada de trabajo. Planificado o improvisado.

-Diversión. Aunque no estemos en la playa rodeados de agua y arena, debemos seguir haciendo del sexo algo divertido. Ya sea con juegos o con flirteos con nuestra pareja a través del móvil con mensajes subidos de tono, la diversión debe seguir unida al sexo. Tenemos todas las variantes que queramos: ver películas eróticas o pornográficas juntos o hacer un strip poker, por ejemplo.

-Masturbación. Una relación sexual no solo consite en tener la relación completa. Para empezar porque no siempre las dos partes vamos a tener ganas de sexo al mismo tiempo. Eso sería lo deseable. Si eso ocurre, tenemos alternativas: desde contemplar a nuestra pareja masturbarse o ayudarla directamente. La excitación puede ser grande por parte de ambos y nos abrirá otra perspectiva para nuestras relaciones futuras.

Hay que tratar la rutina postvacacional cómo lo que realmente es: el principal enemigo para tener unas buenas relaciones sexuales y de pareja. Normalmente, las parejas que funcionan bien en vacaciones en el terreno sexual suelen hacerlo el resto del año. Pero no hay que darlo por descontado, hay que saber ganarlo.