Estilo

Cómo vestir para encontrar negocios

Portrait of Businessman

Las presiones de la vida cotidiana y la falta de tiempo, y (hay que decirlo) cierta relajación en el arte de hallar oportunidades, nos han hecho perder la sana costumbre de observar una etiqueta al momento de ir a por clientes y socios. Los jeans y las camisas con superhéroes no son (también hay que decirlo) la mejor carta de presentación para alguien que, en el fondo, quiere que le confíes tu dinero. Hay que reconsiderar nuestra relación con la imagen empresarial… Y es que en esto de vender y venderse, somos nuestra mejor carta de presentación.

¿Cómo debemos vestir para persuadir a clientes y socios de que somos su mejor opción como emprendedores? Ante todo, elige un estilo que aumente la confianza en ti mismo.

No te dejes llevar. Ante todo, hay que vestirse con la idea de vender y venderse, nunca dejar nada al azar. Como emprendedor, eres la puerta de entrada a tus propios negocios: quieres que otros se sumen, quieres que otros participen, quieres que otros disfruten de lo que tienes que ofrecer… Y nadie quiere entrar por una puerta trasera, mal pintada y que chirría… Cuida tu imagen desde la ropa que elijes.

No te vistas demasiado. Hay una palabra en inglés, “overdressed”: estar “sobrevestido”, que se usa para definir a alguien que se pasado tres pueblos en su arreglo personal, al punto de que ha quedado como un muñeco de torta. La rigidez de la elegancia impostada es tan nociva como una vestimenta excesivamente informal.

Viste elegante… pero parece ocupado. Elige un traje oscuro, una camisa clara, y una corbata a tono. Y los zapatos, claro, no te olvides de un buen par negro de piel natural. Sin embargo, no cierres el último botón de la camisa, ni aprietes la corbata… Lleva el pelo un pelín descuidado y el saco abierto. Exuda elegante energía, y ve el reloj de tanto en tanto. A la gente le gusta alguien bien vestido, que tiene prisa… pero que se toma un momento por ellos.

Estilo, emprendedores, trajes,  ventas, negocios

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