Relaciones

Consejos para las relaciones de trabajo 2.0

Young attractive business people - the elite business team

Las relaciones han cambiado mucho en los últimos 30 años. Ya sean los matrimonios, las relaciones de pareja, las sexuales y las familiares. En España hay un hecho fundamental que ha contribuido más que ningún otro a este cambio: la masiva incorporación de la mujer al mercado laboral que nos acerca, cada vez más, a los niveles europeos. Facor importantísimo en el desarrollo de cualquier país.

Pero hay otro ámbito relacional que ha cambiado muy poco a largo de todos estos años; las relaciones personales en el trabajo. No creo que descubra nada si digo que la gran mayoría de los trabajadores de este país pensamos que nuestros jefes son manifiestamente mejorables o directamente incompetentes. En algunos casos con razón y en otros sin ella. Los factores que nos pueden llevar a este situación son varios: el primero, y más evidente, es pensar que nosotros lo haríamos mucho mejor que ellos en su puesto y eso nos hace sentirnos infravalorados. No es muy agradable respetar poco a tus superiores. Otro motivo puede ser la envidia, el afán de conseguir el puesto de otro a toda costa.

Pero pocas veces nos paramos a pensar que pasamos 6,7 y 8 horas en nuestro trabajo, rodeados de nuestros compañeros y jefes. En muchos casos pasamos más tiempo con ellos que con nuestras propias familias, amigos o parejas. Y no hay nada peor en un trabajo que no llevarte bien con tus compañeros o sentirse triste o estresado nada más llegar a tu lugar de trabajo.

Algunos consejos útiles para poder sobrevivir en nuestra particular jungla en la que se han convertido las relaciones de trabajo 2.0:

-En primer lugar, debes tratar de ser y comportarte como un buen compañero. Es decir, no seas un cabrón con los que te rodean. Básicamente porque en las relaciones humanas vas a recoger lo que siembres y si tratas mal a la gente que te rodea, tarde o temprano te lo devolverán. No hagas nada que no te gustaría que te hicieran a ti. La venganza es un sentimiento muy humano. Si tu objetivo es ascender profesionalmente en tu empresa, no solo has de ser un buen compañero sino saber vender tus conocimientos, habilidades y tu capacidad para trabajar en equipo.

-El gran filósofo Jean Francois Revel proclamó que la principal fuerza que dirige el mundo es la mentira. Es un hecho muy cierto en cualquier ámbito de la vida. En las relaciones de trabajo también. Todos los chismes, rumores y cotilleos que se difunden a nuestro alrededor son muy dañinos para la convivencia laboral. Además, ya sabemos como funcionan estas fugas de información: muy poco de lo que se cuenta es realmente verdad y va creando un efecto bola de nieve por el que cualquier roce trivial se convierte en una guerra soterrada. Y nuestro trabajo y nuestra productividad se ven afectados por ello.

-Al igual que no debemos llevar nuestros problemas de casa al trabajo, aunque sea difícil en ocasiones, tampoco hacer el recorrido inverso es positivo: traernos los conflictos laborales a casa, a nuestra vida personal. Uno de los aspectos negativos de las nuevas tecnologías es la conexión permanente. Los servicios de mensajería instantánea tipo Whatsapp o Line nos convierten en localizables en todo momento y la proliferación de grupos de trabajo en estas aplicaciones no permiten la necesaria desconexión de nuestra vida laboral. El doble check verde de Whatsapp es una especie de guillotina moderna.

Trata de ser agradable con tus compañeros. Mejorará tu salud mental y te hará más llevadero el trabajo. Además, podrás conseguir buenos amigos en el lugar más insospechado.

– No te involucres en discusiones inútiles ni con personas que no merecen la pena. Ahorrarás energía. Pero no hay que ser manso tampoco. Defiende tu espacio y si tienes razón en alguna discusión, sé firme y defiende tu posición pero sin ser agresivo. Mejorará tu imagen y te sentirás en paz contigo mismo. En todas las organizaciones existen personas desagradables y enredadores profesionales con los que hay que evitar cualquier contacto más allá de un educado saludo.