Estilo

Decoración con puffs

Puff

Los puff tuvieron una gran auge en el mundo de la decoración hace unos años, pero su utilización llegó a ser excesiva. Se trata de un elemento decorativo practico y funcional, que permite dar un toque moderno a casi cualquier ambiente, pero ese recursó se quemó de éxito: hubo un tiempo en el que no se podía decorar un salón sin poner un puff. Tras este atracón de decoración con puffs durante un tiempo en el que parecía que estuviesen prohibidos ya que habían sido eliminados de casi cualquier estilo decorativo. Ahora, con el paso del tiempo, los puffs vuelve a reivindicarse como el elemento práctico y decorativo que nunca dejó de ser.

Lo primero que debemos tener en cuenta para la elección del puff es si lo utilizaremos en el interior de casa o bien en alguna terraza o jardín. Puede parecer algo obvio, pero cabe recordar que los muebles de exterior deben soportar los rigores meteorológicos del día a día. Los puff pensados para exteriores suelen estar construidos con materiales más resistentes y que puedan aguantar la lluvia y la exposición continua al sol. Por muy bonito que sea un puff no es útil si cada vez que amenaza lluvia tenemos que recogerlo y ponerlo a cubierto. Los puff de interior pueden estar tapizados con casi cualquier tipo de tela o material y hay una mayor variedad de dibujos y estampados.

Aunque solemos olvidarnos es importante revisar el material que forma el interior del puff y uqe permite que nos sentemos o tumbemos cómodamente. Si vamos a utilizarlos en el exterior debemos usar un relleno que pueda secarse sin perder su estructura, como el poliestireno expandido.

Aunque el tamaño del puff suele elegirse por el sitio disponible donde se vaya a utilizar la verdad es que podremos encontrar puffs de casi todos los tamaños permitiendo desde una persona sentada hasta toda una familia tumbada.

Los puff suelen ser del agrado de los niños, así que podemos utilizarlos para dar un toque de color original a sus habitaciones.