Sex and Life

El sexo y la red

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No sé si lo habrán oído o visto alguna vez pero en Internet abunda el sexo. Como lo leen. Incluso sin buscarlo, los anuncios sexuales están a la orden del dia y pueden enredarnos en algún que otro momento embarazoso. Menos mal que para eso existe la opción de borrar el historial de navegación en las nuevas versiones de navegadores de nuestros ordenadores.

En nuestro país el consumo sexual ha experimentado un gran cambio en estos últimos 20 años. La revolución de principios de los años 90 vino de la mano de Canal Plus que ofertaba un producto estrella basado en fútbol, toros y la película porno de los viernes noche, recuerdo de toda una generación de jóvenes y no tan jóvenes. Siguió a finales de los 90 con los ordenadores y el acceso cada vez mayor de la población a las conexiones de Adsl y la amplia gama sexual presente en la red. Y en los últimos años años, los smartphones han dado una vuelta de tuerca a las relaciones sexuales con la difusión de vídeos e imágenes íntimas personales. El sexting está en pleno auge hoy en día y permite dar rienda suelta a muchas fantasías sexuales, tanto de hombres como de mujeres.

Hace no mucho, la moda eran los vídeos porno de famosos (Paris Hilton, Colin Farrell). El afán de imitación de los comportamientos del famoseo ha llevado a una saturación de videos de este tipo. Cualquier persona con una cámara o un móvil puede convertirse en director y protagonista de su propia peli porno. Es gratis y tiene difusión.

Pero lo que es una afición puede convertirse en una adicción. Todo consumo generalizado de alguna sustancia u hobby nos puede llevar a una situación de dependencia de la que no es fácil salir. Respecto al consumo sexual en la red tiene una serie de características que hacen que tenga una gran popularidad:

  • Fácil acceso: cualquier persona con una conexión a Internet, ya sea desde su ordenador, tablet o teléfono móvil, puede adentrarse en todo tipo de páginas de contenido sexual: fotos, vídeos, acceso a chats, sexo virtual, porno profesional( Naughty America, Reality Kings) y porno amateur, una nueva categoría en la que el afán de exhibicionismo de la persona que sube el vídeo se une al voyeur que muchos internautas llevan dentro y al que le fascina ver los actos sexuales de personas que podrían ser el mismo. La oferta es amplia y para todos los gustos.
  • Anonimato: hay multitud de webs de acceso totalmente gratuito en las que se difunde todo tipo de contenido sexual sin necesidad de registrarse. Si a eso unimos los programas de intercambio de archivos, p2p o torrent, se garantiza una amplia difusión del sexo en la red. Se trata de una forma de escapismo cibernético en la que hay barra libre para ser infiel a tu pareja.

Lógicamente, también hay riesgos en la forma de explorar el sexo en la red. El principal es el abuso. En ese punto, esa afición da paso a una adicción que puede repercutir en tu vida social, laboral y personal. Como toda adicción, el primer error es no reconocerla con lo que se pierde un tiempo precioso para resolver el problema. El siguiente paso es el desinterés que muestras por tu pareja, dejando un vació en medio de la relación del que es difícil recuperarse. Y, por si fuera poco, el aislamiento social. No se trata de una droga festiva y consumida en sociedad sino que se disfruta en la intimidad y que también puede alterar tu ritmo de vida y el rendimiento laboral.

Una variante más reciente del sexo en la red es la búsqueda de parejas sexuales, igual puede interesarte este artículo de blogellas.com. La libertad que proporciona la red, la proliferación de páginas de citas, webcams y la desinhibición de los roles sexuales permite convertir el sexo en algo fácil y al alcance de la mano de cualquiera. El tabú ancestral que existía en muchos países respecto al sexo cada vez es más pequeño. Al fin y al cabo, el Muro de Berlín también terminó desapareciendo.