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Elegir un seguro de vida

Seguro de vida

Hay que ser realistas. Nos guste o no, en algún momento vamos a fallecer y aunque a todos nos gustaría hacerlo siendo ya abuelos eso es algo que nadie nos puede asegurar. Cuándo somos jóvenes y solteros ni siquiera nos planteamos la posibilidad de una muerte prematura, pero la cosa cambia cuando ya formamos una familia o tenemos personas a nuestro cargo. En estas situaciones debemos pensar qué pasaría si un buen día faltásemos y preparar, al menos, un soporte económico para las personas que dependen de nosotros. En este artículo veremos algunos puntos a tener en cuenta a la hora de elegir un seguro de vida.

Aunque a nadie nos guste plantearnos la posibilidad de morirnos debemos ser conscientes que es algo que puede pasar en cualquier momento y que esa situación afectará la vida de las personas que nos rodean. Si bien no podemos entrar en los sentimientos y el dolor de quién se queda, sí que podemos preparar una red de seguridad para que en caso de que faltemos nuestros seres queridos, al menos, no pasen apuros económicos. Esta es una conversación que deberás mantener con tu pareja, sobretodo si tenéis descendencia.

Aunque cada compañía tiene diferentes opciones y detalles diferentes, la verdad es que la parte más importante de un seguro de vida es la cantidad económica que cobrarían tus hijos y la forma de hacerlo. Existen planes donde se entrega la cantidad total de la póliza de una única vez, otros en los que se puede repartir mensualmente como si de un salario se tratase y la solución intermedia con una cantidad inicial y el resto en pagos mensuales.

El coste del seguro depende en gran medida de tu edad, tu condición física y del dinero que quieras aportar, así que debéis realizar un cálculo serio de cuánto dinero necesita vuestra familia para pagar los gastos extras y sustituir la falta de tu sueldo durante una serie de años. Si quieres tener una hucha extra para que los niños pueda estudiar en una universidad fuera de la ciudad también hay que tenerlo en cuenta y añadirlo a la suma. Con esto en mente podéis calcular cuánta indemnización necesitáis y así poder comparar con las distintas aseguradoras.

En cualquier caso hay que comparar con las diferentes aseguradoras, y nada te impide cambiar de compañía antes de renovarlo.