Estilo

Elegir una camisa para la oficina

camisa

En la oficina no solo hay que marcar la diferencia a la hora de demostrar nuestros conocimientos, también en nuestro aspecto. Así que elegir una camisa adecuada también influirá en la percepción que puedan tener los demás sobre nosotros.

Aunque no lo creas, nuestra vestimenta será esencial a la hora de cerrar acuerdos o conseguir lo que uno se proponga. Y como se suele decir, la primera impresión es lo que cuenta. La camisa es la prenda que encontramos siempre a la vista, lo que marcará de alguna manera tu imagen. Hay que saber venderse ante los demás.

La camisa ideal es aquella que cuenta con las medidas perfectas tanto en el cuello, pecho, mangas, espalda y abdomen.

Nunca debe salirse del pantalón y debe de contar con la holgura suficiente para que podamos sentarnos y movernos libremente sin que se estire. El pecho de la camisa debe de ser ajustado, pero sin que esté tan apretado que los botones parezcan que vayan a reventar.

Otro error muy común a la hora de elegir una camisa se encuentra en el cuello. La ideal es que aquella que nos permite introducir dos dedos entre el botón de la camisa y el cuello. Tampoco debemos de olvidarnos de los puños y mangas. En algunas ocasiones o se quedan muy largas o demasiado cortas. El puño debe de terminar un dedo después del hueso de la muñeca.

En cuanto al tejido, dependerá de la época del año en la que nos encontremos. Las de algodón son para el invierno y las de lino para el verano, pero si las usas fuera de temporada corres el riesgo de ofrecer ante los demás una imagen equivocada.

Al final serás tú el que decidas si optas por una camisa lisa, de rayas o de cuadros, aunque también influirá si llevas traje o no.