Sex and Life

Las veces que no hace falta el juego previo

Una de las ideas que se repiten más a menudo cuando se trata de hacer el amor es la del “juego previo”. Los sexólogos recalcan la importancia de detenerse en un concienzudo prólogo antes de ir al grano (o penetrar, si nos ponemos crudos). El juego previo se ha convertido en una obsesión obligada, pero… ¿Es siempre así? ¿Es necesario un precalientamiento de por lo menos 10 minutos antes de entrar a la cancha de juego?

Elimina el juego previo

Hay ocasiones en las que una mujer está de acuerdo (y lo desea) en que se vaya directamente al sexo sin caricias y jugueteos. Las ocasiones del aquí te pillo y aquí te mato son más numerosas delo que creíamos… Ha aquí algunas de ellas

Tras una noche fuera. Cuando se regresa de un salida, y ambos tiene un buen número de tragos encima, cuando se ha bailado y charlado, y en sí misma la fiesta ha servido como un largo e intenso juego previo, para qué detenerse…

El sexo de bienvenida. Tras un viaje o una dura jornada en el trabajo (suya o tuya), no hace falta que se pierda tiempo y la escasas energías en ver sí si o sí no: hay que irse directo a la cama.

En público. No para todos, pero sí que todo fantaseamos con el sexo en lugares descubiertos, en donde nos podrían atrapar… En esos casos, hay que apurarse: el riesgo hará elevarse la excitación al tope. Hay que cuidarse de la policía, además.