Emprendedores

¿Eres un trabajólico? Bien por ti

Hamsterrad

Ser un workaholic es una de las maldiciones de nuestro tiempo… ¿Lo es? Existe la presión social que nos impele a vivir en una eterna disyuntiva: elegir entre nuestro trabajo o nuestra vida personal, y se nos exija que elijamos la segunda… pero es un hecho que no podremos vivir una vida plena si no sacamos todo lo que nuestro potencial ofrece….

¿Es malo ser un trabajólico? Sólo lo es si tienes miedo del trabajo, de que el trabajo ocupe el lugar de tu vida, de que tu trabajo no sea lo suficientemente importante como para dejar tu vida en él…

Si eliminas el miedo de la ecuación (si estás consciente de que la recompensa que va a dejar el esfuerzo por el trabajo que realizas es suficiente o valdrá la pena con creces) entonces no tienes una relación conflictiva con el trabajo, y no hay razón para que tu trabajo sea una adicción.

Al final de cuentas, una adicción implica nuestra entrega autodestructiva hacia algo que, creemos, nos da sentido o por lo menos hace más tolerable una vida miserable.

Si el trabajo no cumple esa función en tu vida, y en lugar de ello te permite crear una vida plena, lejos de la miseria y del sinsentido, creando un proyecto de vida que te hará crecer, que te permitirá madurar y pasar a otro nivel, a otra esfera de la existencia.

El trabajo, entonces, para ti, no es adicción, sino una herramienta para llegar a objetivos concretos, no a paliar las ausencias en una vida vacía. No es así: eres un emprendedor en un momento en el que el paro no hace sino aumentar.

Nada que valga la pena se consigue sin esfuerzos desmedidos, apasionados, entregados… Es un hecho que siempre que nos esforzamos de esa manera, surgen voces que nos llaman al orden, a la mesura, a la medianía, a ser parte de la masa.

No están criticando que seas un adicto: intentan que no les obligues, con tus actos, a reconocer que no se dejan llevar por sus pasiones…