Relaciones

¿ Funcionan las terapias de pareja?

Couple Having Relationship Counselling

La historia de la humanidad es una sucesión constante de conflictos gracias a los cuales, a la mayoría, se ha generado un progreso cada vez más acelerado. El nacimiento mismo de los Estados y organizaciones similares tiene su origen en la necesidad de los individuos y las organizaciones de crear una entidad intermediaria, necesariamente neutral e imparcial, en la cuál confiar la resolución de conflictos. Los Tribunales de Justicia tienen ese mismo objetivo: decidir quién lleva razón entre dos entidades que no se ponen de acuerdo en algo y decidir por ellas. Y lo más importante: las partes deben acatar ese veredicto y sin violencia.

La preocupación por la violencia no es algo insustancial. Si confiamos en un intermediario y al no darnos la razón recurrimos a la violencia para ganar, no sirve de nada. En las relaciones de pareja ocurre algo similar. Una separación puede ser amistosa o problemática. Si es amistosa no hay problema pero si no se llega a un acuerdo, la pareja deberá acudir a un Tribunal que decida por ellos los aspectos más relevantes de la separación: reparto de bienes y la custodia de los hijos son, quizás, los más importantes. Por estas cuestiones, y otras, es importante conocer si funcionan las terapias de pareja.

Antigüamente el sistema era mucho más brutal. La preponderancia religiosa en las sociedades feudales no contemplaba las separaciones ni el divorcio salvo casos muy excepcionales. Solo podías volver a casarte si tu pareja fallecía. Afortunadamente, la sociedad se ha desarrollado en, prácticamente, todas las facetas de la vida. La religión ya no se impone a los usos y costumbres sociales, salvo en el mundo musulmán, como sucedía anteriormente.

En este nuevo contexto social surgen las terapias de pareja. Un instrumento por el cual parejas con problemas en su relación se ponen en manos de un tercero para tratar de resolverlos. Un intermediario que valora los conflictos entre dos bandos diferentes y enfrentados y trata de buscar un punto de acuerdo entre ellos con un objetivo simple: salvar la pareja. Y si no se puede salvar, al menos que no acabe en guerra sentimental. Porque una terapia de pareja puede ayudar a salvar una relación en crisis.

Las causas para acudir a una terapia de pareja son variadas.

-La falta de entendimiento en la pareja a la hora de tomar decisiones. Principalmente, aspectos relacionados con el dinero y cómo emplearlo( gastar mucho en caprichos) y otras cuestiones prácticas: dónde vivir, cómo educar a los hijos, etc.

-Discusiones. Si no nos ponemos de acuerdo con nuestra pareja en casi nada, tarde o temprano surgirán desacuerdos y, tras ellos, discusiones. Al principio serán conflictos puntuales y sobre temas triviales pero con el paso del tiempo la bola de nieve irá creciendo hasta llegar a un punto en que solo se discute y no se dialoga.

-La falta de sexo. La compatibilidad sexual es una de las claves de cualquier relación que quiera tener éxito. Si esta compatibilidad no existe y no mejora, la relación está abocada a una difícil solución.

Hay estudios que revelan que las terapias de pareja tienen éxito en el 70% de los casos. Un porcentaje muy elevado de resolución satisfactoria. Otra característica relevante del éxito de las terapias es que su efectividad es más alta cuando se acude antes a ella para tratar de resolver los problemas de comunicación. No es lo mismo intentar solucionar los problemas con tu pareja si lo intentas dos años después de que empiecen a surgir que si esperas 5 o 6 años. Dejar pudrir el problema sin afrontarlo nunca ha sido una buena manera de solucionarlo.

Las terapias de pareja constituyen, por lo tanto, un espacio de comunicación entre la pareja en conflicto. No hay que olvidar que la principal causa para acudir a una terapia son las discusiones constantes y sin fin pero que tras ellas, suele existir un conflicto de fondo que puede obedecer a múltiples factores. Y se trata de resolver precisamente eso: la falta de comunicación. Y no necesariamente tiene que salvarse la relación. En algunas ocasiones, si no existe solución, es preferible que la pareja se separe, pero de común acuerdo y de forma amistosa. Los dos saldrán ganando para su siguiente relación.