Sex and Life

La aventura del sexo ocasional

One night stand concept.

El sexo forma parte de nuestra vida de una manera mucho más acusada que lo estaba en la época en la que nuestros padres o hermanos mayores eran jóvenes. Es un hecho cultural y sociológico que a nadie se le escapa. Lo tenemos presente en nuestra mente y a nuestro alrededor no queda ningún resquicio por el que no acabe entrando: publicidad, serires, cine, televisión y por la calle. Nada ni nadie escapa a él. A no ser que vivas en un monasterio de clausura. Incluso, puede que allí, tampoco.

Una de las posibilidades más excitantes es la posibilidad de tener sexo ocasional con otras persona. Es una sensación excitante pero no es nueva. Siempre ha ocurrido a lo largo de la historia, en mayor o menor medida. Lo que sí es nuevo son las enormes posibilidades para esta práctica surgida del desarrollo y la presencia masiva de internet en nuestras vidas. No es lo mismo el mundo del sexo antes de internet que después. La proliferación de chats y páginas de contactos así lo demuestran. El objetivo es convertir ese contacto online en una cita sexual de carne y hueso. Y no es necesario ya la excusa de quedar a tomar algo previamente: como si estuvieras en un mercado, el sexo ocasional se presenta de manera directa y natural. Sin intermediarios y sin esperas embarazosas debido al común acuerdo entre las dos partes.

A pesar del desarrollo de internet, todavía existe la variante tradicional. Acudir a un bar o a un pub y esperar o tomar la iniciativa para que surja esa chispa con una persona y que la noche acabe en sexo con esa persona. Uno de los inconvenientes de esta variante es que si tienes pareja estable te arriesgas a ser descubierto en una infidelidad bastante evidente. Si ése es el caso, la discreción y el anonimato de la red son aliados imbatibles para ocultar un engaño.

El sexo ocasional o casual es una forma de entender las relaciones sexuales excitante y diferente. No es igual que tener sexo con tu pareja ya que no existe la confianza ni el conocimiento mutuo que permitan una mayor satisfacción de la relación pero aporta otras ventajas que no se deben minusvalorar.

-El placer que se obtiene al tener un nueva experiencia sexual. Es como una liberación del deseo que podamos mantener oculto en algún rincón de nuestra mente. Muchas veces las convenciones sociales o los prejuicios religiosos hacen que reprimamos nuestros deseos. El miedo al que dirán forma parte de nuestra cultura desde hace mucho tiempo y no es algo que pueda modificarse fácilmente. La aventura del sexo ocasional es algo consustancial a los seres humanos. Y la experimentación de nuevos tipos de relaciones sexuales es un anhelo habitual y normal en una sociedad cada vez más sexualizada. Pero la experiencia merece la pena. Sobre todo, si estás soltero.

-Otra ventaja es que si no sale, no tienes que repetir si no quieres. Al no existir un compromiso de pareja, no hay nada que nos ate más allá de la relación sexual en sí. Además, nunca se sabe si de esta manera podrás conocer a la persona más adecuada para tí e incluso enamorarte. El cerebro humano es un enigma y no sabemos con certeza qué nos puede deparar el futuro.

Ahorro de tiempo y energía. Al no existir una relación emocional con nuestra compañera de sexo ocasional, eso nos permitirá tener una mayor concentración en la relación en sí y volcar todos nuestros esfuerzos en ella. No tenemos que hacer el trabajo de conquista previo al ser una relación meramente física y consentida.

El principal inconveniente, sin duda alguna, es el riesgo. Al no conocer en profundidad a tu compañera de aventura, ni ella a ti, existen miedos y recelos fundados. El más claro es el riesgo de las enfermedades de transmisión sexual. Por ello, la utilización de preservativo es fundamental y algo obligatorio, no opcional. No hay que convertir una noche de pasión, desenfreno y sexo en una noche estúpida por no cuidar nuestra seguridad sexual ni la de nuestra compañera.