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La muerte de L`Wren Scott

Fashion

El suicidio de la conocida diseñadora L`Wren Scott es un caso más en una larga lista de suicidios, autodestrucción y muertes en el mundo del famoseo, especialmente en el mundo de la moda. Muchas veces hemos oído que la fama cuesta mucho y que es muy difícil sobrellevarla. Muchas otras personas pensarán que es más complicado trabajar duro para sacar a su familia adelante pero no hay que olvidar que cada situación tiene su propia perspectiva. Ni mejor ni peor sino diferente.

El suicidio por ahorcamiento de la diseñadora L`Wren, última novia de Mick Jagger, a los 49 años de edad es el fiel reflejo de un mundo competitivo al máximo y en el que no existen los escrúpulos con tal de llegar a la cima. Wren no pasaba desapercibida. Difícilmente podría con sus 193 centímetros de estatura y más desde que se convirtió en pareja del lider de los Rolling Stones, Mick Jagger. De hecho, los Rolling Stones han aplazado su gira por Australia al conocer la noticia. La ausencia de la diseñadora en la pasada edición de la London Fashion Week indicaba que algo no iba bien.

A pesar de su éxito, primero como modelo y luego como estilista y diseñadora, la crisis también le afectó como a cualquiera. Muchas veces oímos y leemos que a los poderosos o ricos nunca les afectan las crisis o que siempre serán ricos y no tendrán problemas económicos. Como si fueran gigantes a los que nadie puede tocar o derribar. Es un error muy grande. Si nos fijamos en la lista Forbes de personas más ricas del mundo, ninguno lo es por herencia. Al contrario, se trata de personas que empezaron una empresa desde cero y la convirtieron en un gran éxito. Bill Gates y Amancio Ortega, por ejemplo.

La empresa de Wren, LS Fashion LTD, tenía graves problemas económicos y no hacía más que engrosar sus números rojos cada año hasta alcanzar la cifra de 4 millones de euros de pérdidas al final de 2013. Es la causa principal que baraja la policía como motivo para suicidarse en su apartamento de New York. Un caso más de juguete roto que no es capaz de aguantar la presión y opta por el camino más fácil: quitarse de enmedio. No podía pagar ni a sus trabajadores ni a sus proveedores.

No es el primer caso de suicidio en el mundo de la moda. El diseñador Alexander McQueen también terminó su vida ahorcándose tras caer en una profunda depresión después de la muerte de su madre. En su caso su adicción a la cocaína jugó un papel muy importante.

Una espiral en la que el nivel de estrés unido a la exigencia de un mundo brutal y con una competencia brutal, hace que una persona pueda desmoronarse emocionalmente y en la que no ve escapatoria a sus problemas. Todo el día preocupados por sus diseños, sus niveles de ventas y por la competencia. Una competencia caníbal que encierra un mundo lleno de odios, resentimientos y venganzas personales más allá de las pasarelas.Y es una espiral sin fin. Como una bola de nieve que va creciendo y creciendo sin que pueda pararse. La fama y un mundo tan falso como el de los famosos no está hecho para todos los corazones.