Sex and Life

Los Sanfermines y el sexo

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Uno de los eventos más importantes del verano son los Sanfermines de Pamplona. El mes de Julio sería muy diferente sin ellos y sin las tardes de televisión viendo el Tour de Francia durante la siesta. Pamplona se convierte en la capital mundial de la fiesta durante unos días. Desde que el escritor Ernest Hemingway mostró su fascinación por esta fiesta, eminentemente local en aquellos tiempos, la relevancia de los Sanfermines no ha hecho más que crecer con el reclamo principal de los encierros, donde normalmente los cabestros corren por delante de los toros( con grandes excepciones, por supuesto). Australianos y norteamericanos dan fe de la dimensión internacional que ha alcanzado esta fiesta.

Como lugar de fiesta y desenfreno, el sexo ocupa un lugar fundamental y central en Pamplona durante las fiestas de San Fermín. Las ganas de diversión, la mezcla de turistas de todo el mundo, el alcohol y la falta de complejos ofrecen enormes posibilidades de poder tener relaciones sexuales en un poco espacio de tiempo y de lugar. Es lo que tiene ser turista y salir de viaje fuera de tu ciudad y tu país: te comportas de una manera totalmente diferente, más abierto, y eres capaz de hacer cosas que no harías en tu ciudad.

Pero no todo son ventajas, principalmente para el género femenino. En los últimos años estamos asistiendo a un incremento de las vejaciones, agresiones sexuales y abusos que sufren las mujeres durante los Sanfermines. De esta manera, se convierte la fiesta en una humillación para muchas mujeres. Los tocamientos y los acosos son algo habitual, y lamentable, durante estos días aunque parece que este año las medidas tomadas por el Ayuntamiento han hecho bajar estos acosos.

Pero no es la única moda relativa al sexo. Este año lo que está empezando a extenderse es otro tipo de moda que une el sexo y el alcohol. Es el conocido tetas por kalimotxo. A rebufo de la práctica conocida en Baleares como mamading, consistente en que las mujeres obtienen barra libre de alcohol a cambio de felaciones, en Pamplona se adapta a los gustos locales. Es sexo ocasional y consentido pero no tiene lugar en un plano de igualda. Es una especie de prostitución temporal a cambio de alcohol.

A pesar de las de la aparente novedad, no es algo nuevo. Se trata de una actualización de una moda surgida en el carnaval de New Orleans y que se llama Mardi Gras. Algo tan sencillo, como pasar por debajo de un balcón, enseñarle las tetas a los ocupantes del mismo y obtener alcohol gratis. Acompañado, además, de sobeteo y magreo. Una moda más propia de turistas extranjeros, de guiris, que de las personas del lugar, pero que traslada una imagen de libertinaje y excesos como reclamo de una fiesta sexual en toda regla. Gracias a las nuevas tecnologías, esta imagen se dispara por todo el mundo y sirve de reclamo para la llegada de más y más personas buscando eso mismo. Una bola de nieve que no deja de crecer.

Sexo y alcohol sin aparente límite. Una imagen repetida que encuentra su eco en programas de televisión del tipo The Magaluf Weekender o Sun, Sex and Suspicious parents( Sol, sexo y padres desconfiados) en el que todo es posible. Turistas británicos en España ofreciendo todo tipo de espectáculos sexuales y borracheras que ofrecen una imagen de España de un sitio en que todo puede ocurrir. Concursos sexuales y alcohol a cambio de sexo.

En muchas ocasiones, se confunde modernidad con soportar humillaciones. A pesar de que este tipo de relaciones son libres y consentidas, no deja de ser cierto que traslada una imagen de los hombres que lo proponen de auténticos depredadores sexuales, sin ningún tipo de escrúpulos y que, en base a una posición dominante, consiguen favores sexuales de mujeres que aceptan humillarse a cambio de alcohol gratis. Lo peor, es que muchas mujeres no se escandalizan por este comportamiento.