Sex and Life

Lugares excitantes donde tener sexo

Sexy couple passion

A la pregunta de cuál es el mejor sitio para practicar sexo podríamos responder qué cualquier sitio es el más adecuado. Especialmente si llevamos un largo período de sequía sexual y nos sentimos tristes por ello. No es cuestión tampoco de ponernos exquisitos con ciertos temas. En una de las películas de Austin Powers una mujer espectacular le hace una encuesta al protagonista. Le pregunta por la edad, los estudios y cuando le pregunta, ¿ Sexo?, él responde: Sí, por favor. Todos podemos sentirnos así en algún momento determinado de la vida. Lo intentas y lo intentas pero no lo consigues.

Muchas veces el lugar en el que tengamos sexo es irrelevante. En la cama, en el sofá, en el cuarto de baño o en la caseta del perro. Lo importante es que lo tengamos, que no pasemos mucho tiempo entre una experiencia y la siguiente y, sobre todo, que sea satisfactorio: que lo pasemos muy bien, en resumen. Respecto a la compañía, vivimos en un país libre. Podemos tener sexo con una pareja habitual, en encuentros ocasionales que personas que nos nos atraigan emocionalmente o engañar a nuestra pareja. A ese respecto, nunca está de más recordar las palabras de Woody Allen. El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.

Lo que sí es cierto es que existen algunas lugares en los que practicar sexo resulta más excitante. Primero, por el lugar en sí mismo. Un sitio apartado, recogido y con encanto nos puede proporcionar un placer mayor. O incluso en un sitio público porque la adrenalina nos subirá mucho ante el riesgo a ser descubiertos. Y en segundo lugar por los recuerdos que se crearán en nuestra mente a partir de esa experiencia. Si ha sido inolvidable, nuestros recuerdos también lo serán y lo asociaremos a una experiencia muy positiva. Hay diversas formas de tener sexo. Podemos destacar algunos lugares excitantes donde tener sexo.

-La Playa. Tener sexo en la playa es uno de los lugares por antonomasia encuadrados en el columna de cosas que hacer antes de morir. No es el sitio más cómodo ni el más privado, podemos ser observados por cualquiera y ser grabados y la arena es de todo menos cómoda. Pero el paisaje suele ser magnífico. El agua y el sonido de las olas nos pueden transportar a otra dimensión sexual totalmente diferente a nuestro sitio habitual. Eso sí. Hay que buscar alguna playa dónde no encuentres a los típicos restos de un botellón playero y sus cristales, botellas y personas tiradas en la playa. El verano está cerca. No estaría mal ir buscando sitio.

-En el baño de un sitio público. Una cena romántica en un restaurante que se pone muy caliente o un encuentro casual fruto de una mirada furtiva con una desconocida. Lo hemos visto en multitud de películas pero nunca pasa de moda. Lo podemos asociar tanto a sexo con nuestra pareja o bien con una desconocida lo que añade más morbo a la situación. Y un restaurante no es, ciertamente, la única opción. Lo mismo podemos aplicarlo a nuestro lugar de trabajo, una discoteca o cualquier bar. Lo más importante, echar bien el seguro de la puerta. Las interrupciones en asuntos sexuales nunca son bienvenidas.

-El coche. Otro clásico entre los clásicos. El sexo en el coche, sobre todo cuando se es joven, no es solo por romanticismo. Algunas veces es por necesidad y por ser uno de los pocos sitios más o menos fijos, y baratos, en los que poder tener nuestros encuentros sexuales. Hay que buscar un sitio aislado y alejado de miradas indiscretas. Una variante muy adecuada es un aparcamiento público en los que existen zonas de sombra poco iluminadas donde poder pasar desapercibidos. El coche no es el sitio más cómodo del mundo para tener sexo pero en algunas ocasiones puede ser nuestra tabla de salvación. No es recomendable si ya tenemos una cierta edad o problemas de espalda. La edad no perdona.

No hay que cerrar puertas a la imaginación. El único miedo que podemos tener es una denuncia de la policía por exhibicionismo si practicamos sexo en un lugar público. Pero no podemos dejar pasar la ocasión de tener sexo en lugares que añadan un poco de calentura a nuestra relación. En un ascensor( de forma rápida por supuesto), encima de la lavadora, en un campo de fútbol o un zoológico o parque público si somos más osados, una sala de cine o en el servicio de un avión al estilo Emmanuelle. La imaginación es libre.