Padres

Métodos de relajación para padres

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Ser padre no es fácil. Nunca lo ha sido. Sobre todo en una época en la que la conciliación de la vida laboral y familiar es cada vez más complicada. La educación de los hijos es una de las tareas más difíciles, y apasionantes, a las que se enfrenta un padre. Y dura siempre. La tensión de la vida profesional puede pagarse en una mala influencia para los hijos, algo que es imprescindible evitar por el bien de los pequeños.

Una de las maneras más eficaces para enfrentarse a las tensiones, tanto laborales como familiares, es la relajación. No consiste solo en no hacer nada, tumbarse o ver la tele sino en una actitud vital con la que evitar que las tensiones del día a día se reflejen en la relación con nuestros hijos y con nuestro entorno. Siempre existen trucos para llevarte bien con tus hijos pero es preferible que sea algo natural y no forzado.

Por ello hay una serie de métodos de relajación para padres que podemos aplicar para mejorar nuestras relaciones vitales:

  • Yoga. Es uno de los métodos de relajación más utilizados en el mundo y cada vez está más extendido en España. No es necesario ir a ningún sitio para practicarlo: con tu esterilla, tu casa puede ser tu propio centro de meditación. Originario de la India, persigue mejorar el bienestar físico y mental de quién lo practica. Entre sus ventajas destacamos la capacidad para aliviar la ansiedad y alcanzar la paz interior.
  • Ejercicio. una de las mejores maneras de aliviar el estrés y las tensiones diarias. Puede realizarse tanto en equipo( fútbol, baloncesto), como individualmente: correr en solitario. Permite eliminar las tensiones mediante el ejercicio físico así como adquirir un mejor conocimiento de tu cuerpo y aumentar la confianza personal. Además, aumentará nuestra energía y permitirá reducir la fatiga.
  • Realizar actividades fuera de nuestra rutina habitual. Aquí entran en juego un amplio abanico de posibilidades. Desde leer, pasear, pintar o cocinar. Probar una nueva receta puede ser relajante, por ejemplo. Cualquier actividad que realizamos de forma no habitual libera nuestra mente alejándola de malos pensamientos y expande nuestra visión de las cosas, permitiendo adquirir mayores conocimientos que pueden sernos útiles en la relación con nuestros hijos.
  • No ser esclavos del móvil. Es difícil pero hay que intentarlo. El móvil se ha convertido en una extensión más de nuestro cuerpo que nos permite estar permanentemente comunicados con nuestros amigos, compañeros de trabajo y familiares. Unas horas de desconexión tecnológica vendrán bien a nuestra mente y nos permitirán descansar y realizar otras actividades.
  • Masajes. Las tensiones y el estrés que sufrimos se transmiten a nuestros músculos y provocan dolor o malestar. Un buen masaje mejorará nuestra circulación y aliviará el dolor.

Éstos métodos de relajación para padres son como cualquier otro remedio o medicina. Si son usados aisladamente, producirán efectos aislados. Para que se conviertan en parte de uno mismo, tiene que existir un compromiso para aplicarlos de manera continua en el futuro. La constancia debe ser el mejor aliado de un padre en la relación con su hijo y construir juntos un futuro sin altibajos.