Emprendedores

Mezclar negocios y familia

Negocio familiar

Trabajar en la empresa familiar puede ser muy cómodo, ya que conoces a todos los empleados, o un verdadero infierno, ya que muchas personas no saben diferenciar los dos ámbitos. En este artículo veremos algunos consejos para sobrellevar mejor el hecho de mezclar negocios y familia.

Si estás pensando en iniciar un negocio con tu hermano o tus padres, vuelve a pensártelo. El gran problema de este tipo de relación es que lo más habitual es que los conflictos laborables acaben llegando al terreno personal y la familia puede acabar discutida por temas económicos, que si no fuese por ese negocio no existirían. Al fin y al cabo, podemos dejar de vernos con un primo o un cuñado, pero no es tan fácil si se trata de nuestros hermanos o padres.

Un sistema útil para separar los momentos de ocio familiar del trabajo es realizar ambas acciones en entornos diferentes y no comentar nada laboral en el entorno familiar o viceversa. Si vamos a hacer una comida familiar deberemos realizar fuera de la empresa y estando prohibido hablar del negocio, así mismo si queremos discutir un tema económico no deberemos hacerlo en casa sino en la oficina. Esta diferenciación física facilita la relación al ayudar a mantener separadas las dos facetas.

Igualmente es importante definir los roles laborables de cada miembro de la familia. La confianza intrínseca por la relación previa ya existente facilita que en el ámbito laboral se tomen unas funciones que no son las que corresponden. Es fácil que, por confianza, nuestro primo, que trabaja despachando en la tienda, opine sobre cómo reestructurar la deuda de la empresa. Aunque los consejos sean bien intencionados, esto puede acabar en conflictos personales. La regla básica sería preguntarse si, en caso de trabajar en una empresa cualquiera, haríamos igualmente la misma aportación.

Lo que más problemas te evitará es dejar bien claro, antes de montar nada, cuáles son las expectativas de cada uno en el negocio y la cantidad de dinero que está dispuesto a invertir y cual va a ser el tope de pérdidas que aceptará cada uno antes de tirar la toalla. Dejar las cosas claras desde el inicio es la mejor forma de evitar malosentendidos.