Estilo

Motivos para no llevar pendientes

Pendientes masculinos

Las mujeres han decorado sus orejas desde el inicio de las sociedades humanas mientras que los hombres han evitado su utilización. Aunque se sabe que los piratas tenían una cierta tendencia a lucir pendientes, la verdad es que no era algo tan común como nos hacen creer las películas. Durante los años 1980 se extendió la moda entre los jóvenes de lucir pendientes como un símbolo de rebeldía ante la sociedad establecida, pero tras ese período su utilización fue decayendo. En la actualidad algunos hombres de más de cincuenta años están volviendo a ponerse pendientes, si bien con no demasiado éxito. Si aún así estás pensando en ponerte unos, aquí veremos algunos motivos para no llevar pendientes.

Hace años existía la leyenda urbana de que llevar un único pendiente en la oreja derecha era símbolo de homosexualidad, mientras que llevarlo a la izquierda implicaba ser heterosexual. Este código, que en realidad nunca fue tal, está totalmente desfasado por lo que no debemos tomar el hecho de llevar un pendiente como símbolo de la orientación sexual del portador.

Salvo que utilices pendientes con cierre de tipo clip deberás agujerear la oreja, por lo que se trata de una decisión que no hay que tomar a la ligera. Aunque es cierto que no se trata de algo definitivo como un tatuaje, si que tardará un tiempo prolongado cicatrizar y cerrarse el agujero, por lo que no es conveniente realizarlo sólo por moda.

Haz una simple comprobación: mira en los escaparates de las joyerías de lujo de tu ciudad y comprueba si tienen o no pendientes masculinos. Si quieres ahorrarte el trabajo ya te indicamos la respuesta: no. Si realmente fuesen una joya aceptada con normalidad, como los anillos, relojes o algunos tipos de pulsera, los joyeron no perderían la oportunidad de una venta.

Aunque en los años 80 podía decirse que lucir un pendiente era llevar un estilo alternativo, con los años se convirtió en tendencia por lo que que se conseguía todo lo contrario a la idea original. Por eso el efecto que producen los hombres mayores con pendientes es más bien de crisis existencial y querer recuperar su juventud.

  • ricardo Escogoza

    excelente articulo