Relaciones

No te comprometas con alguien muy joven

Young woman and mature man shaking hands

Sabemos el encanto que tienen las chicas jóvenes para los hombres maduros (y para los no tanto). De hecho, es una exigencia social emparejarse con una chica más joven. Da una imagen de éxito esa capacidad de imponer a los más jóvenes en la conquista de una muchacha a la que llevamos un o más décadas. Sin embargo, en término de pareja, no es  la mejor de las ideas…

Si tienes 30 y apuntas hacia las chicas menores de 20, la diferencia juega en tu contra. A pesar de los mandatos sociales, y de lo bien que resulta en términos meramente físicos, la idea con algo menor de 20 es un tanto aventurada, pues nadie a esa edad sabe lo que quiere.

Lo que haces es someter a una mujer que está en el pleno desarrollo de su potencial a retrasarlo. Someterla a una relación con alguien mayor (especialmente en un tiempo en la que el desarrollo económico y las oportunidades entre hombres y mujeres han tendido a igualarse), la hace retrasar las decisiones importantes de su vida mientras se acoge a tus logros y la seguridad que brindan.

El problema es que aunque se retrasen esas decisiones van a acabar por reclamarla y tendrá que decidir, en su momento, acerca de aquellas encrucijadas que todos enfrentamos: hijos, matrimonio, carrera, residencia…

El punto es que las decisiones que tome en su vida pueden entrar en conflicto con su relación contigo… Y entonces sí que no será tan buena idea llevarle unos años a alguien que te verá como un lastre para vivir su vida como merece vivirla.