Belleza

Nuevas tendencias en moda masculina

A young man in a suit

En alguna ocasión anterior hemos hablado de cómo la moda masculina se adapta a las distintas épocas del año al igual que nuestro cuerpo intenta no sufrir en exceso con los distintos climas. Aunque estemos todavía, oficialmente, en primavera, en algunos lugares las temperaturas parecen más de verano. Solo hace falta echar un vistazo a las noticias del tiempo en nuestros móviles, o en la televisión si somos más clásicos, y podremos comprobarlo.

Ya sea por la influencia de la metrosexualidad, la publicidad o, simplemente, por una cuestión de cambio cultural, los hombres están cada vez más preocupados por su apariencia y la ropa ocupa un lugar central en el cuidado de nuestra estética. Las marcas no son tontas. En los últimos años, han aparecido abundantes marcas especializadas en la moda masculina. La observación es sencilla: hay más consumidores masculinos y, por lo tanto, más oportunidades de negocio. Todos salimos ganando. Nosotros tenemos una variedad más amplia para elegir y las empresas tienen más ingresos y clientes. Es la libertad de poder elegir.

Con la aparición del calor, como es natural, llevamos menos ropa encima. Cuestión de supervivencia. Ya que tenemos guardada nuestra ropa de invierno y entretiempo en los armarios, no está de más que conozcamos las nuevas tendencias en moda masculina y los complementos más aptos para la época del año en la que nos encontramos. Que haga calor no significa que no debamos seguir siendo elegantes.

-Roll up. Es una tendencia relativamente nueva que consiste en remangar un poco los bajos del pantalón a la altura del tobillo enseñando un poco el calcetín o la piel si no los llevamos. El dobladillo del pantalón permite estilizar nuestra figura a través de las piernas, sobre todo si te has esforzado en mantenerla, y resaltar la parte baja de nuestra vestimenta, incluidos los zapatos. Solo hay que echar una ojeada en diversas revistas, no necesariamente de moda, para observar la aceptación que esta tendencia tiene entre los famosos. Así empieza todo. Otra ventaja es que tiene mútiples utilidades. Lo podemos usar tanto si vamos a trabajar como en una cena o fiesta y con diferentes pantalones: de pitillo, vaqueros o más clásicos.

Una tendencia que bebe directamente del pasado. Más concretamente del estilo rockabilly de los años 50 en Estados Unidos y en actores como James Dean. El motivo de su aparición actual es mucho más prosaico y material. En un desfile del diseñador Thom Browne uno de los patrocinadores y financiadores era una marca de zapatos. Así que, ni corto ni perezoso, decidió subir un poco los pantalones para que se vieran más los zapatos. Así se escribe la historia. Si no, fíjense en una carrera ciclista que se retransmita por televisión y cuando pasen por una pancarta verán cómo la cámara enfoca directamente a la pancarta con la publicidad. Para eso pagan. Aunque algunas veces el cámara corra el riesgo de caerse hacia atrás de la moto.

-Estilo dandy. Otro clásico que vuelve. Aunque más justo sería decir que nunca se ha ido. Pero, al estar un poco ausente durante bastantes años, asistimos a un auténtico resurgimiento del dandismo. Incluso, en moda femenina hay numerosos ejemplos actuales de ello. Los dandis eran los metrosexuales británicos del siglo XVIII. Tenían una gran preocupación por su apariencia estética. Frac, sombreros y trajes. Nada era suficiente para estar elegante bajo cualquier circunstancia. La esencia de un dandy es saber incorporar antes que nadie alguna prenda nueva, o una combinación de ellas, que resulte elegante. Los complementos son el hábitat natural de un dandy. Las corbatas reflejan la personalidad de un hombre tanto como un traje o un pantalón. Un tacto suave, un nudo especial o el color utilizado nos pueden aportar el signo de distinción que estamos buscando. Un toque más personal si cabe nos lo dan los gemelos. Sobrios o llamativos nos sirven para transmitir una imagen sofisticada perefecta para una ocasión elegante.

Y, por último, el pañuelo. Especialmente pensado para hombres perfeccionistas. Su combinación con el traje y la corbata que llevemos nos puede hacer marcar la diferencia respecto al resto de personas.