Estilo

Nuevo Volkswagen Golf R

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Puede sonar a un topicazo, pero es verdad. La mayoría de seguidores de las competiciones automovilísticas somos hombres. Es cierto que en los últimos años las mujeres están entrando fuerte en estos deportes y ya no es raro encontrarse con una mujer piloto, o que nuestras compañeras de oficina sepan los nombres de pilotos de F1 o del mundial de rallyes.

Seguramente todos hemos soñado con poder conducir un verdadero coche de competición: ponernos al volante y dominar esa máquina; conseguir sacarle el máximo partido al motor; frenar en el momento preciso para acto seguido trazar la curva a la máxima velocidad de paso posible. Para sacarnos el gusanillo podemos acudir a alguno de los cursos de conducción para aprender las técnicas de pilotaje de los pilotos.

Existe una variante del tunning que busca precisamente exprimir al máximo las posibilidades de un coche de calle. No buscan una estética abigarrada, sino sacar todo el partido posible a nuestro coche con retoques en la centralita de control, neumáticos con más agarre, tomas de aire extra para refrigerar el motor, etc.

Los diseñadores de coches trabajan para que la mayoría de nosotros, que no somos expertos pilotos, podamos conducir y manejar el coche en cualquier situación que nos podamos encontrar. Su trabajo diario consiste en domar la fiera que hay bajo el chasis para que no nos coma. La verdad es que es una lástima tener que suavizar tu propia creación para que sea más fácil de controlar por parte del común de los mortales. Lo que un diseñador quiere es sacar el máximo partido a cada pieza, a cada forma, para optimizar su obra, pero esto cocha de frente con lo que las empresas necesitan de sus coches para maximizar sus ventas. Pero, ¿de qué es capaz un equipo de diseño al que le dan vía libre para modificar un modelo a su gusto? Está claro: Volkswagen Golf R.