Sex and Life

Nuevos tipos de relaciones sexuales

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A lo largo de la historia hemos asistido a multitud de revoluciones. Industrial, liberal, socialista y comunista, económicas y tecnológicas. Después de la Segunda Guerra Mundial la mujer fue incorporándose progresivamente al mercado de trabajo, lentamente en algunos casos como el español, como anticipo de la revolución sexual de la segunda parte del siglo XX y que continúa expandiéndose ya en el siglo XXI.

La revolución sexual de las mujeres es un arma poderosa y una gran noticia de la que debemos felicitarnos y participar en ella. La revolución sexual se traduce, principalmente, en la muerte y caída de tabúes ancestrales en las relaciones sexuales. La desinhibicion sexual ha tenido dos grandes exponentes. Primero fue el cine erótico de los años 70, títulos como la emblemática Emmanuelle, el que consiguió que las mujeres sintieran una mayor curiosidad por sentir placer en su cuerpo. Y ya en en los años 90 y principios del siglo XXI, el boom de la literatura erótica a caballo de la trilogía de Sombras de Grey ha supuesto el espaldarazo definitivo para la experimentación de nuevas prácticas y tipos de relaciones sexuales:

  • Bondage. Es una práctica sexual mucho más extendida de lo que se cree en la actualidad y consiste en atar a uno de los miembros de la pareja, usando cuerdas, pañuelos o esposas, y conseguir una mayor sensación de placer sexual al subir la adrenalina.
  • Videos íntimos. Realmente no se trata de una nueva práctica sexual sino filmar la relación como recuerdo para el futuro. La sensación de saber que estás siendo grabado puede provocar una mayor excitación al dar rienda suelta al voyeur que todos llevamos dentro. La ventaja que tiene es que podemos recrearnos en el futuro con el video grabado y servir de punto de partida para otros actos que realizamos. Al estilo de un calentamiento para un partido. Su gran inconveniente es que puede servir, también, para difundirse por Internet en cualquier momento como medio de venganza ante una relación rota. Solo usar si estás muy seguro de tu pareja o si tienes tu la única copia.
  • Intercambio de parejas. Con el auge de las prácticas sexuales ha nacido toda una agenda de ocio cultural asociado al sexo y uno de sus mayores exponentes son las asociaciones liberales donde el intercambio de parejas, consentido, es una de las reinas indiscutibles de la noche. Las medianas y grandes ciudades cuentan con clubes de intercambio donde poder satisfacer el placer de practicar sexo con otra pareja al mismo tiempo, intercambiarlas por un rato o, simplemente, observar y ser observado por otras parejas mientras estamos en faena. Es otro estilo de vida, parejas abiertas y swingers.
  • Sexo público. Es conocido como dogging y es una práctica sexual de las más atrevidas y arriesgadas al mantener relaciones sexuales en espacios públicos. En un coche aparcado, en el baño de un restaurante, en plena calle, en un parque, en una playa o en una tienda. La excitación de poder ser descubiertos proporciona un mayor placer al acto en sí mismo. Casi cualquier sitio es propicio para dar rienda suelta a nuestra pasión. Pero hay que ser muy cuidadosos al elegir el sitio. Las leyes de exbicionismo y la policía no suelen ser muy permisivos con este tipo de actos. La noche es, sin duda alguna, el mejor momento para ponerlo en práctica y en lugares poco transitados. Actualmente, ya existen aplicaciones con mapas virtuales de algunas ciudades donde descubrir los lugares más frecuentados para este tipo de prácticas.
  • Sexting. Otra práctica en auge. La tecnologia, nuevamente, al servicio de los deseos. Cualquier teléfono móvil con cámara sirve para hacerse una foto o video explícitamente sexual o subido de tono con la que calentar a tu pareja sexual.
  • Sexo entre amigos. Son los llamados amigos con beneficios. Básicamente, no es una relación sino un acuerdo entre dos amigos que tiene solamente relaciones sexuales juntos, sin compromiso emocional ni relación de pareja. Cero compromisos y cero obligaciones: solo placer.
  • Sexo tántrico. Una relación sexual distinta donde priman los sentidos más que la penetración en sí misma. Proviene de Oriente y trata la relación sexual como un proceso integral, antes y después de la relación en sí. Preparativos como el ambiente son fundamentales y buscan la conexión de cada persona consigo misma y con su pareja.

Lo mejor de la revolución sexual es la pérdida del miedo a experimentar neuvas sensaciones. Hay que abrir la mente a nuevas prácticas sexuales con las que disfrutar de una mejor relación con tu pareja. Es el progreso sexual. Al fin y al cabo, ya no viajamos en carretas. ¿Por qué en el sexo debería ser igual?.