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Papás: La alimentación del niño obeso

dingy boy enjoying eating chocolate

¿Tu hijo es obeso? ¿Tiene un sobrepeso preocupante? Entonces es importante que tomes cartas en el asunto de manera inmediata… aunque no de la manera en que crees. Y es que hay pocos factores tan importantes para el desarrollo de un niño como su alimentación.

¿Cómo actuar si tu hijo tiene obesidad infantil?

En el caso de un niño, la causa de la obesidad se suele deber a una alimentación en la que se roto el equilibrio: en la cantidad, en la naturaleza de los nutrientes,  en los horarios… De manera que lo vital es retomar ese equilibrio.

Dijimos “retomar”. No prohibir. La primera reacción de los padres ante un problema de obesidad de sus hijos suele ser prohibir la ingestión de ciertos alimentos (las grasas, los carbohidratos…), pero esa prohibición no es el camino correcto para que nuestro hijo baje de peso.

Satanizar ciertos alimentos con la prohibición expresa de consumirlos sólo los hace más atractivos a los ojos del niño… y le llevará a consumirlos a escondidas, o en entornos que los papás no pueden controlar (como la escuela o las salidas con sus amigos).

Lo que debes hacer es educar a tu hijo para que tenga una relación más sana con la comida: ningún alimento es nocivo en la medida que se consume con moderación.

Desde luego, no se trata de un mandato sencillo. ¿Cómo educar para una mejor alimentación? De una manera constante, pero sencilla: con el ejemplo.

No debes prohibir los alimentos grasos y dulces a tus hijos obesos: debes limitar su acceso y sustituirlos por alimentos sanos, comenzando por tu propia dieta.

Da el ejemplo, y modifica tu dieta de forma evidente antes de modificar la dieta familiar. Por curiosidad, por contagio o para conectar contigo, tu hijo acabara por apegarse a ese nuevo régimen, de manera natural.

Aquí puedes consultar más información sobre obesidad infantil.