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Planes de verano entre padres e hijos

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Estamos ya casi en el mes de Junio y se acerca una de las épocas del año más temidas por los padres: las vacaciones de verano de los hijos. Los padres tienen que trabajar, salvo en su período de vacaciones, y los hijos disponen de mucho tiempo libre que se debe rellenar. Primero, para que no se aburran. Y en segundo lugar, por el bien de su educación. Lo ideal es compaginar ambas cosas.

Las opciones son múltiples y muy variadas. Pero al no estar la situación económica muy boyante, siendo generosos, esas mismas opciones disminuyen. Pero no desaparacen. A pesar de las limitaciones que marca la jornada laboral de los padres, se trata de buscar algún hueco, fines de semana o al terminar el trabajo, para poder disfrutar de un buen rato con tus hijos como medio de aprendizaje, diversión y enriquecimiento mutuo.

Como decíamos, hay muchas posibilidades sin necesidad de tener que mirar al bolsillo de forma constante y sin tener que pedir ningún tipo de crédito como si organizáramos una boda o una comunión. Afortunadamente, existe una amplia gama de planes de verano entre padres e hijos de los que podemos disfrutar sin arruinarnos.

-Cine de verano. Es una de las actividades típicas e ideales para disfrutarlas en verano. Ver una película al aire libre a un precio mucho más reducido que el cine habitual, tomar un refresco, comer palomitas y ver una película acompañado por tus hijos( ellos eligen la peli, por supuesto). Es una opción barata, sencilla y que te permite ni tan siquiera coger el coche. Además, te puede servir para desconectar del trabajo y de la rutina diaria.

-Parque acuático. Otra solución sencilla, barata y eficaz que seguro divierte a los niños. Pasar el día tirándose por toboganes y colchonetas con sus padres y otros niños, comer bocadillos en el césped. Otra ventaja es que tus hijos acabarán el día muy cansados y no será necesario decirles cuando tienen que irse a la cama. Estarán tan reventados que ellos mismos lo harán por sí solos. Otra variante es sustituir el parque acuático por un dia de playa o piscina.

-Campamentos infantiles urbanos. Existen multitud de ellos y de todas las variables imaginables. Nuevamente, nos encontramos con el escollo económico. No todos nos podemos permitir enviar a nuestros hijos a un campamento fuera de nuestra ciudad durante 15 o 20 días. Para solucionar este problema, desde hace unos años existen, y se van expandiendo, los campamentos urbanos. Y no existen solo por temas de dificultades económicas de los padres sino como una alternativa para que los niños no estén siempre delante de la televisión, jugando a la consola mientras los padres están trabajando o en compañía de los abuelos. Este tipo de campamentos son organizados, en muchos casos, por los propios centros educativos. Su fin es proporcionar un tiempo de ocio y aprendizaje de calidad que permita a los niños divertirse, relacionarse con otros niños de similares edades, jugar y aprender. Talleres de pintura, infórmatica, un rato de piscina. Una combinación de éxito segura entre los más pequeños.

Y los idiomas. Qué mejor manera de aprender inglés para un niño que en un marco distendido. Muchas veces vemos las rivalidades históricas, y en cierta manera irrelevantes, disputas y conflictos respecto al idioma cuando el mejor legado que podemos proporcionar a nuestros hijos es la posibilidad de aprender y dominar un idioma como el inglés desde pequeños. Dominando inglés, sus horizontes y posibilidades de desarrollo se incrementan notablemente.

Escapadas de fin de semana. Ir a la playa o escapar a la montaña durante dos días como forma de escape de la ciudad y para despejar la mente es otra magnífica opción de estrechar lazos con nuestros hijos. Nos alejamos de nuestro entorno natural, salimos de nuestra rutina y huimos del calor sofocante que podamos sufrir en nuestra ciudad. Hay que aprovechar las opciones que nos brinda Internet y su multitud de páginas web que ofrecen apartamentos y casa rurales a buen precio.