Sex and Life

Primavera: la estación más sexual

Tropical passion flower

¿ Cuántas veces hemos oído decir que la primavera la sangre altera?. Muchas. Quizá demasiadas. Aunque este año el principio de la primavera viene plagado de lluvia, frío y mal tiempo en general, el cauce emocional volverá a su lugar y las hormonas volverán a dispararse como todos los años en estas fechas.

Cuando acaba el invierno, el frío va dejando paso a un tiempo más apacible. Los días son más largos y más luminosos, nuestro cerebro y nuestras hormonas se disparan y hacen crecer el apetito sexual. Como si un oso saliera de su caverna, las ganas de sexo aumentan exponencialmente durante la primavera. Por otra parte, la mejora del clima hace que salgamos más a la calle, que nos relacionemos con más intensidad con otras personas y queramos pasar un buen rato. En resumen, nuestros impulsos y deseos más carnales toman el control de nuestro pensamiento y de nuestro mundo. Pero, ¿ es cierto que el deseo sexual aumenta durante la primavera?.

Algunos estudios ponen de manifiesto a la primavera como la estación más sexual, aunque no sean totalmente concluyentes. Ya sabemos que existen estudios para todo. Y no hablamos solo a nivel de España o Europa. Es un fenómeno a nivel mundial, sin distinción de continentes. El nivel de testosterona aumenta con la vitamina D que genera nuestro organismo al estar más tiempo expuestos a la luz solar. De la misma forma que se reduce en invierno, aumenta en primavera y verano. No funciona en todos los hombres por igual pero sí se cumple en la mayoría.

Otra cuestión que ayuda a incrementar la líbido es que, con el buen tiempo, la ropa empieza a desaparecer, especialmente si vives en una zona muy calurosa. El calor ambiental se traduce en calor corporal y emocional y los sentidos y la imaginación se disparan. Todo influye: una mayor exposición de cuerpos que se traduce en menos ropa y una temperatura agradable son el mejor exponente para el disfrute visual y el aumento de la líbido. Si la visión no fuera completa, la imaginación hace el resto.

Los climas cálidos fomentan la aparición de contrastes muy importantes. Siempre asociamos la imagen del buen tiempo y la playa con los primeros amores. Pero son cosas distintas. Sí es cierto que el buen tiempo eleva las ganas de tener sexo, no ocurre lo mismo con el enamoramiento. El amor no entiende de períodos estacionales. Tampoco entiende de razón ni de apariencia( al menos no exclusivamente). Solo entiende de sentimientos y, al menos por el momento, ningún estudio ha podido acertar con eso. Quizás sea solo una cuestión química.