Emprendedores

Se un ambidivertido

a young red tie business man smiling

Una de las personas que más conflictos nos provocan en el trabajo son aquellos que se las dan de seguro de sí mismos. Los que tienen brío, carisma, una sonrisa y una frase amable y energética para todos. Sí, con ellos: los extrovertidos.

Hasta hace algunos años teníamos la idea de que el éxito era una parcela perteneciente a esta clase de personas: aquellos que iban a por ello antes y a las claras, lo obtenían… Sin embargo, las cosas ya no son como antaño, y ser una de esas personas que lo echa todo por la boca ya no es tan bien visto como antes.

Según un  estudio realizado por Adam Grant, investigador de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, los extrovertidos son dudosas figura de éxito hoy en día, y señala que la balanza de los cierres de ventas y de negocios relevantes se inclina por otro tipo de personalidades: los ambiverts o “ambivertidos”.

Los ambivertidos son esas personas que no son ni extrovertidas ni introvertidas, sino que se modelan su estilo de convivencia  en un punto intermedio.

Para el estudio realizado por Grant, aplicó un cuestionario a 300 ejecutivos sobre su personalidad y después midió su desempeño a lo largo de tres meses.

Lo sorprendente del experimento es que aquellos con una personalidad equilibrada vendieron un 32 por ciento más  que los extrovertidos y un 24 por ciento más que los introvertidos.

Para el responsable del estudio, este demuestra que tener iniciativa y ser asertivo y entusiasta no son las únicas habilidades de las que debe disponer un emprendedor. Ante todo priva la empatía, es decir: la capacidad de considerar “las necesidades, los intereses y los valores de los clientes”.

Un extrovertido no atiende las necesidades ajenas, sino las propias, las de su “carismática” personalidad.  Para un cliente o posible socio, lo extrovertido es síntoma de que se está ante alguien que padece de un exceso de confianza.