Sex and Life

El calendario del amor: Lunes y martes

¿Es posible tener sexo cada día de la semana? Sin duda, y siempre que lo orientemos como parte de una estrategia que vaya acorde con las necesidades que la rutina marca. No es lo mismo hacer el amor en un lunes que un viernes, y mucho menos que en un domingo. No son las mismas razones las que deben movernos para tener sexo en un día que en el siguiente.

Amor de Lunes: antiestrés

El lunes es el día en que, traumáticamente, somos arrojados al mundo. El día en que el estrés se dispara a pico. El trabajo, los niños (si los hay), los deberes pendientes… La vida, pues. En estos casos, el sexo debes esperar hasta después de la cena, y empezar con un buen masaje que la relaje de los pesados ires y venires de una vida sumida en la rutina y el desenfreno de lo que todos nos demandan.

Hay que ser gentil, lento y prolongado. El sexo debe apartarla (y apartarte) de esos ingratos deberes, y llevarla a un sitio de paz, debidamente certificado por un orgasmo en toda regla.

Martes: el rápido energizante

Los martes vienen los primeros tropiezos, la falta de fuerza y de fe en uno mismo. El resto de la semana se antoja interminable… En este caso el sexo debe servir como un energizante que nos ayude a remontar esa primera cuesta.

El mejor momento: antes de la cena, y en un “aquí te pillo y aquí te mato” que deje las expectativas abiertas.