Relaciones

Sitios para ligar en verano

sex on the beach

Desde que nuestras hormonas empiezan a revolucionarse en la adolescencia, asociamos la llegada del verano a la esperanza de vivir experiencias nuevas a nivel amoroso y sexual. El calor y la poca ropa ejercen como una especie de droga estimulante que dispara nuestra imaginación y nuestros deseos. Al fin y al cabo, de deseos vive el hombre. Es una época muy propicia para buscar el amor, un ligue de verano o, simplemente, sexo ocasional.

No existe un libro o manual de referencia que nos indique donde puede surgir esa chispa que dispare nuestro deseo o nos haga enamorarnos. Tampoco existe un lugar claro y específico en el que podamos ligar: cualquier sitio, incluso el más insospechado, puede ser bueno o malo. Como decían en la saga de Indiana Jones, el lugar del tesoro no está marcado con una X.

A pesar de eso, podemos destacar algunos sitios donde podemos ligar en verano. Algunos evidentes y otros menos. Ya hablamos en una ocasión anterior de la magnífica ocasión que supone ligar en un festival de música en verano.

-Playa. Es el clásico del verano. El verano lo asociamos a las jornadas de playa. Baño, arena, comida, toalla y hamacas mientras nos ponemos morenos mientras contemplamos los cuerpos que van pasando delante de nosotros. Aunque no sean todos estimulantes. La playa las asociamos mentalmente a vacaciones, relax y alejamiento del estrés y las rutinas del año. Y al sexo. Al desplazarnos a una playa durante unos dias, salimos de nuestro hábitat natural y hacemos cosas que no haríamos en nuestra vida diaria. Una de ellas es que solemos mostrar un mayor atrevimiento a la hora de buscar nuevas relaciones. Una búsqueda de emociones que siempre desemboca en lo mismo: un rollo de verano. Y la playa no es solo bañarse o tomar el sol. A su alrededor hay toda una gama de posibilidades de ocio que la complementan: bares, chiringuitos, pubs y discotecas en las que podemos recolectar los frutos de un dia playero.

-Cines de verano. Si optamos por quedarnos en la ciudad, o no tenemos más remedio por temas económicos o laborales, no debemos deprimirnos. Hay multitud de variantes. Una de las buenas ofertas urbanas de las que disponemos es acudir a un cine de verano. Un concepto totalmente alejado del cine tradicional. Al aire libre, con bar y con mayor espacio para que nuestras posibilidades de ligoteo aumenten. Grupos de amigos y amigas suelen reunirse en las noches calurosas para ver una película y en la que un simple cruce de miradas puede convertirse en algo más.

-De piscina en la ciudad. Es la traslación de la experiencia playera a la ciudad. Y sin la incómoda arena. Una forma de huir de la presión del trabajo y la rutina diaria mientras nos damos un chapuzón y nos dedicamos a deleitarnos con la mirada. Cuerpos en bikini o en bañador a los que nos gustaría ver más de cerca. Esta experiencia sería más completa si estuviéramos de Rodríguez en la ciudad. Una libertad temporal que nos permite expandirnos e irnos de fiesta buscando oportunidades de conseguir un ligue pasajero.

-Aeropuerto. Aquí se ve la influencia del cine. Carreras para llegar a tiempo y no dejar escapar a nuestro amor verdadero o un encuentro casual que puede cambiarnos el verano. Las dos horas previa de embarque nos dan tiempo para hacer un buen repaso y fijarnos un objetivo.

Como decíamos antes, cualquier sitio puede ser bueno o malo para encontrar una oportunidad de ligar. La cola de la panadería, el estanco, un centro comercial o saliendo a tomar unas copas por la noche. No hay que cerrarse puertas. El amor y el sexo lo podemos encontrar en cualquier lugar.