Somos como niños
El son como niños es uno de los soniquetes más famosos de la historia de la mujer. Solemos escucharlo en cuánto hacemos una de las nuestras ante una fémina que nos ha conquistado por su poderío físico.
Y es que llevan razón. Hay que ver la cantidad de mamarrachadas que llegamos a hacer en la playa para que la guiri en top-less se fije en nosotros. Que si esconder la barriga, andar con paso firme y marcial, dárselas de nadador, mirar por encima del hombro, gritar, cantar...etc. y al final para qué, para nada.
Lo mismo ocurre con los adolescentes que hay que sufrirlos más todavía ya que la fuerza física les invita a montar broncas, jugar al fútbol, echarse arena y dar por donde la espalda pierde su casto nombre al personal que tiene que soportar a esta piara preguntándose con ansia dónde estará la progenitora de tan infame ralea.
En definitiva, que vemos a una mujer atractiva y nos ponemos a hacer el tonto en menos que canta un gallo. Que no hemos pasado la fase oral de Freud ni la pasamos así tengamos noventa años. Que somos un desastre pero de los buenos. Que llevan razón en esto compañeros cuando nos dicen eso de: Son como niños.
el 04-07-2008
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