Salud y ejercicio

Tu salud también depende de un buen colchón

sojamax

Elegir el colchón ideal resulta muy complicado si no somos unos expertos en la materia. No hay lugar para el fallo porque tu salud también depende de un buen colchón.

A la hora de comprarlo hay que tener en cuenta aspectos como los materiales, su composición  interior, la tecnología en su fabricación y los acabados textiles.

El colchón soporta nuestro peso unas ocho horas diarias y eso acaba por desgastar sus propiedades que lo hacían tan confortable al principio. Aunque tenga un buen aspecto externo es posible que haya perdido firmeza y esté deformado. Llegados a este punto es el momento de cambiarlo antes de que sea tarde.

No dejes que sea tu cuerpo el que te avise, porque si te levantas con la espalda dolorida y la zona lumbar muy cargada posiblemente es que haya llegado el momento de deshacerse de él. Un colchón en mal estado, además de alterar nuestro descanso, también afecta a nuestra salud con ansiedad, falta de concentración, déficit de memoria o fatiga física.

Todo esto se acentúa en el caso de la gente que realiza ejercicio. En el mercado encontramos unos colchones para deportistas, que cuentan con hasta 8 centímetros de viscoelástica de alta densidad (90kgs). Son perfectamente adaptables  y permiten un descanso reconfortante. Las formas moldeadas facilitan la reducción de vueltas y favorecen la circulación sanguínea. Además, las viscoelásticas de alta densidad ofrecen un efecto descontracturante mayor que otras viscoelásticas de densidades inferiores.

Comprar un colchón es invertir en salud. Recuerda que tienen un periodo de vida que ronda los diez años, que podría reducirse si la calidad del mismo es baja.

Antes de decantarte por uno es preciso que sepas los diferentes tipos que hay. Los colchones de muelles eran la opción preferida hasta hace unos años. El principal problema que presentan es que tienden a hundirse por el centro con el paso del tiempo, lo que desencadenará en una postura inadecuada y en un mal descanso. Además, son colchones que no reducen presiones en el descanso a no ser que estén combinados con otros materiales como la viscoelástica.

Los colchones de espuma de poliuretano están formados por una sola pieza de material sintético que se tapiza con tejido adecuado al descanso. Por otro lado, los colchones de látex 100% natural son ideales para personas que busquen un descanso más natural, esponjoso y flexible.

Otra opción son los colchones viscoelásticos que se componen de dos o más capas. La superior tiene distinto grosor de material viscoelástico que aportará un descanso más o menos firme respectivamente. Su principal característica es que es capaz de adaptarse a la forma del cuerpo en función de la temperatura y presión que ejerzamos sobre él.