Padres

Tú y la lactancia

breast feeding

Uno de los grandes misterios que el hombre no parece capaz de comprender (aunque, literalmente ha pasado por ahí) es la lactancia. O al menos así se comportan los nuevos padres, que se desentienden de la dura tarea de amantar el recién nacido.

Y alguno nos dirá: ¿ Qué va  a hacer un hombre con el tema de la lactancia? Pues parece que no mucho, pero la verdad es que sí: mucho.

La leche materna es la mejor manera de alimentar a un bebé, pues reduce desde el riesgo de obesidad hasta de anemia y diabetes, además de que mejora el sistema inmunológico, la memoria y la fortaleza. Incluso (hay que decirlo) la popó de bebé huele mejor cuando proviene de leche materna.

Si tiene tantos beneficios: ¿Por qué hay tantos padres que tiene problemas con la lactancia? ​ Pues porque nos separa del bebé.

El problema fundamental de la lactancia es que hace sentir al nuevo padre excluido, pues establecer un contacto entre la madre y el bebé en el que parece imposible interponerse. De hecho, este contacto del bebé con la madre explica nuestra obsesión por los senos.

Es importante que como padre no te excluyas de los momentos de la lactancia del bebé: acompaña a tu chica ayudándola a sostener al bebé mientras le da el pecho, ofrécele un vaso de agua o asiste y toma al bebé para que eructe una vez que ha terminado.

Una forma soberana para mejorar tu relación con tu bebé es darle un biberón con leche materna, y permitiendo que mamá descanse.