Relaciones

Ventajas de estar de Rodríguez

Young caucasian couple

El verano es una época del año que puede ser muy propicia para todo, o incluso para nada. Es un momento en el que, si no has sido un buen estudiante durante el año, puede que tengas que estudiar para los exámenes de Septiembre. Es decir, es probable que ni estudies ni disfrutes del verano. También puede ser un momento del año en el que no puedas tomarte las vacaciones con el resto de la familia y pasar un verano alejado, o libre, de ellos.

Es lo que aquí llamamos estar de Rodríguez. Si por motivos laborales, tienes que quedarte en la ciudad y el resto de tu familia se ha ido a la playa, o a otro destino vacacional, hay que saber que el mundo no se acaba aquí. Al contrario, se abre ante nosotros un amplio mundo de posibilidades y opciones de fiesta con las que hacer más llevadero un verano de trabajo en la ciudad.

La expresión estar de Rodríguez es algo moderno, a partir de los años 60 y que se encargó de popularizar algunas películas españolas de la época. Hace referencia a la soledad del hombre, y más recientemente de la mujer también, en la ciudad mientras se queda trabajando y su mujer está en la playa disfrutando de las vacaciones. Lástima que ahora exista whatsapp. Las nuevas tecnologías son un crimen para los Rodríguez. El control es mucho mayor y nuestro móvil, un chivato.

La imagen del Rodríguez se asocia a un mundo de libertad en el que todo puede pasar. Liberado de las ataduras conyugales y familiares, la libertad de poder hacer lo que se quiera, y cuando quiera, es demasiado grande cómo para renunciar a ella. Las salidas nocturnas a deshoras, salir con los amigos y volver con una copa de más, poner los pies encima de la mesa, dejar las tareas domésticas para otro momento y, cómo no, los intentos de ligoteo y seducción en los que vivir alguna aventura o tener sexo ocasional. Todo un mundo de posibilidades en las que el Rodríguez encuentra el consuelo al trabajo en verano y a la soledad. Cómo si volviera a estar soltero, aunque sea temporalmente.

Podemos ser más abiertos y sin las ataduras de la vida en pareja. Un oasis en el desierto sentimental sobre todo si nuestra relación de pareja no funciona todo lo bien que nos gustaría. No todo es maravilloso, pero podemos destacar algunas ventajas de estar de Rodríguez.

-Libertad. Elemental, querido Watson( aunque nunca lo dijera realmente Sherlock en las novelas). Estar de Rodríguez es cómo volver a estar soltero. Tenemos más ganas de fiesta, disfrutamos más de la vida y dormimos hasta mejor. Muchas de nuestras precoupaciones desaparecen y nos olvidamos de los problemas de la vida en pareja. Salimos con los amigos e intantamos echar una canita al aire como el gran José Luis López Vázquez y pasar una noche de sexo sin compromiso. Si es con alguien más joven que nosotros, mejor. Por eso iremos a los bares de moda que no solemos frecuentar. La edad juega un papel importante para las diversas clases de Rodríguez que existen( los hay hasta responsables). No es lo mismo disfrutar esta aventura con treinta y pocos años, 40 o 50. El aguante del cuerpo no es infinito y las prioridades son distintas. Para todo eso, tenemos libertad y no debemos tener miedo en usarla.

-Tiempo para todo. El tiempo libre adicional del que disponemos podemos emplearlo cómo queramos. Además de salir de fiesta, podemos leer tranquilamente o ver las series y películas que durante el año no hemos podido ver sin que nadie nos moleste. Por ejemplo, ver Juego de Tronos a nuestro aire y sin miradas de reprobación. Es una variante de Rodríguez tecnológico actualizado al momento en el que vivimos.

-Independencia. Al estar solos, no solamente tenemos más libertad sino la posibilidad de emplearla cómo queramos. No es obligatorio engañar a nuestra pareja, ni siquiera intentarlo. Pero no hay que engañarse. A la mayoría de las personas nos gustaría pasar alguna semana solos en casa sin más responsabilidades que las que nosotros nos marquemos.

Estar de Rodríguez es un síntoma del desarrollo cultural de nuestro país. Si en los años 60 y 70 era algo exclusivo del sexo masculino, actualmente existen Rodríguez de los dos sexos. Y eso es algo bueno. Nos da más opciones de buscar lo que queremos.