Padres

Ventajas de la adopción para los padres

Divorce and  Separation concept

Uno de los anhelos humanos más comunes es tener hijos. El afán por tener descendencia es algo que une a todas las culturas, sociedades y religiones a lo largo de la historia. Es algo que nos identifica y nos une a personas de otros territorios. No lo sienten todas las personas pero sí la inmensa mayoría. Por eso, uno de los principales desengaños que nos puede tocar vivir es que no podamos concebir hijos. Ya sea por nosotros o por nuestra pareja. Es un dolor que se lleva dentro pero que no cierra las puertas a la posibilidad de tener hijos.

Una vez agotadas las posibilidades físicas, la cuestión que se nos plantea es la recurrir a la adopción. En otros países también existe la posibilidad de los vientres de alquiler pero en España no es una opción legal, al menos hasta estos momentos. La adopción está muy extendida en las sociedades desarrolladas debido a la imposibilidad de muchas parejas de concebir sus propios hijos de una forma natural. Un matrimonio sin hijos no es algo extraño pero si no es por una decisión consensuada entre la pareja puede dar lugar a situaciones tensas, conflictos, y una futura separación al no tener hijos.

La adopción, como otros aspectos de la vida, ha experimentado un cambio sustancial durante el siglo XX que continúa en el siglo XXI. Descartando los diversos tipos de adopciones ilegales, e inmorales, las ventajas de la adopción para los padres no pueden ser ignoradas.

-Estabilidad. Muchas parejas sufren de forma intensa la imposibilidad de tener descendencia propia. La maternidad o paternidad es uno de los desos más importantes y comunes a todos los seres humanos. No tener hijos por la imposibilidad de tenerlos, puede traer como consecuencia depresión y tristeza. Como si estuviéramos delante de un puzzle que sabemos que no podremos completar nunca y una sensación de vacío interior se apoderara de nosotros. Los hijos, cuando son deseados, suelen dotar de una mayor estabilidad sentimental y emocional a nuestra vida. Es la sensación de tener una vida incompleta.

Un hijo adoptado puede suplir esa carencia de tener hijos propios. Su llegada suele acabar de un plumazo con la sensación de tristeza y amargura que provoca su ausencia. Hay que admitirlo: somos egoístas. Su llegada nos hace sentirnos mejor a nosotros mismos.

-Solidaridad. Nunca podemos olvidar que los hijos dados en adopción no han tenido una vida precisamente feliz y tranquila. Suelen provenir de entornos pobres y problemáticos o han sido abandonados por sus madres por diversas causas, siendo la económica la más común. Para ellos, sus padres adoptivos serán sus verdaderos padres, sobre todo si son entregados siendo bebés. Su llegada al hogar de sus padres adpotivos supone una liberación de una vida dura y precaria que le permitirá afrontar mejor el futuro y con el apoyo y cariño de su nueva familia.

Adopción internacional. Es una de las opciones que más se han desarrollado en los últimos años, sobre todo gracias a la apertura a las adopciones de China. En países con graves problemas económicos y sociales, existen multitud de centros de adopción que sirven a familias de países desarrollados a cumplir el sueño de parejas que no pueden tener hijos propios. Sus principales ventajas respecto a la adopción en territorio nacional es su menor tiempo de espera y que los niños adoptados suelen ser de menor edad con las ventajas que eso aporta para su educación. En contra juega su coste económico, mucho más elevado.

Aún así, no todo es de color de rosa en un proceso de adopción. Es un proceso largo, caro y lleno de trámites burocráticos, especialmente para garantizar la seguridad y bienestar de los niños adoptados. Y el objetivo es siempre el mismo. A pesar de que, aparentemente, lo que se busca es cumplir el sueño de una pareja de ser padres, quién es realmente importante en este proceso es el niño. Él es el verdadero protagonista y el mayor beneficiado de su cambio de vida.